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Carolina Herrera

“A ninguna mujer debería darle miedo envejecer”

Si el estilo tiene un nombre es el de esta diseñadora venezolana que, con sus exclusivos diseños, ha conquistado las pasarelas de todo el mundo.

Fue reina de la alta sociedad venezolana hasta que, a los 40 años, decidió algo sorprendente: empezar a trabajar. No le importó pertenecer a una de las familias más antiguas y adineradas de Caracas, estar felizmente casada, ni tener cuatro hijos a los que poder dedicar todo su tiempo. Digna representante de la lista de las mujeres más elegantes del mundo, apostó por dejarse la piel en el universo de la moda y hoy su imagen representa la elegancia más refinada. Algo que se percibe nada más verla aparecer (de impecable blanco, ¿cómo no?) en la terraza del Hotel Ritz, de Madrid. Cariñosa y de risa fácil, estuvo encantada de compartir con AR algunos consejos para vivir con estilo.

“El dinero va contra la elegancia”, dijiste. ¿Se trata simplemente de un titular o de verdad lo piensas?
Claro que lo pienso. Si dispones de poco presupuesto, buscas con más criterio lo que realmente necesitas o te queda bien. Si tienes todo el dinero que quieras para comprar ropa, llega un momento en que no tienes límite y pierdes el control. Conozco a mujeres que han vestido siempre muy bien y, de repente, se han casado con alguien riquísimo y han enloquecido comprando.
Pero hoy se hace moda a precios más económicos y casi todo el mundo cambia su guardarropa cada temporada.
Sí, pero también hay gente a la que todavía le gusta comprarse cosas muy buenas para que le duren, y las mezcla con este tipo de moda más barata. Hay que saber combinar ambas cosas. El dinero no compra la elegancia.
O sea, que menos es más.
Sí. Yo creo que la gente, nosotras sobre todo, estamos muchísimo mejor con un vestido maravilloso sin excesos o accesorios.
Hoy las mujeres andamos siempre con prisa, ¿nos recomiendas preparar el día anterior la ropa que nos vamos a poner?
No porque, si la dejas preparada la noche previa, probablemente cuando te vayas a vestir ya no te guste lo que habías pensado. Es muy femenino cambiar de parecer en dos minutos. Eso me pasa a mí: salgo a comprar unos zapatos y vuelvo con un vestido de fiesta. ¿Por qué? No lo sé… pero, repentinamente, me apeteció horrores comprarlo. Yo creo que las mujeres nos movemos por impulsos: depende del estado de ánimo, del día, de cómo te sientas…
Los colores blanco y negro te suelen acompañar a todas partes.
Yo elijo el blanco siempre, me encanta. Y en invierno voy mucho de negro. Es un tono que te baja la energía anímica, pero sabes que vas a acertar allá donde vayas.
Y ayuda a pasar un poco inadvertida.
Efectivamente. Como hay tanta gente que va de negro… Es recomendable tener prendas negras en el armario.
¿Cuántas camisas blancas tienes en casa?
¡Muchas! Y no todas son de Carolina Herrera (risas). Lo que más me gusta es que tengan el cuello alto.
Nunca tuviste necesidad de trabajar. Sin embargo, has montado una gran empresa, y empezaste con 40 años y cuatro hijos.
Sí. Además, todo llegó el mismo mes: los 40, la primera colección de ropa, mi primer nieto… Fue muy divertido.
¡Qué joven para tener un nieto! No te dio tiempo a sufrir ninguna crisis, ni la de los 40, ni la de convertirte en abuela. ¿Crees que las mujeres tenemos crisis por ser abuelas?
Creo que hay muchas mujeres que sí.
Pero, ¿por qué? A ninguna mujer le debería dar miedo envejecer. Sólo va cambiando tu mentalidad y tu forma de verte.
Tal vez piensan que ya ha pasado lo mejor de su vida o no ven ningún proyecto futuro a la vista que les entusiasme.
Es importante sentirte joven pero no engañarte, porque el espejo no miente. Si te empeñas en verte demasiado joven estás perdida, porque vas a salir a la calle vestida de niñita; lo que te quedaba bien a los 15 te sienta fatal a los 30, y mucho peor después. Y no hay cosa que envejezca más a una mujer que tratar de aparentar que tiene menos años. Toda esa mentalidad tiene que cambiar. Yo estoy envejeciendo a pasos agigantados, pero tienes que aceptar la vida y sus cambios.

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