Emilio Calatayud
“Hemos olvidado ejercer de padres"
Conoce las particulares ‘sentencias educativas’, de este juez de menores
Fotos: Alejandro Cabrera
esde que ejerce de juez de menores en Granada, más del 80% de los chavales a los que ha sentenciado ha dejado de quebrantar la ley. Porque Emilio Calatayud cree que “cometer un delito no te convierte en delincuente”. Para él, la injusticia social o la falta de educación ‘destruye’ a muchos jóvenes. Por eso, propone “más formación y oportunidades en lugar de internamientos”, y le pide a los padres que se responsabilicen de sus hijos y que tengan claro que éstos “no sólo tienen derechos”.
Emilio, tu trabajo ha trascendido y no paras de dar conferencias. Todo el mundo reclama tu opinión sobre los problemas con los menores en la vida cotidiana, familiar...
Creo que la mejor forma de prevenir la delincuencia es informar a los chavales y a los padres. Pero gracias al famoso vídeo de YouTube [si quieres ver una de las irónicas y lúcidas conferencias del juez, que usa un lenguaje directo y un gran sentido del humor, escribe su nombre en www.youtube.com], casi me conocen más por las charlas... [ríe]. Pero no digo nada del otro mundo...
Claro, pero planteas muchas cosas sensatas sobre cómo educar y hacer más responsables a los jóvenes.
Eso es lo malo, que llame la atención algo que sólo es sentido común, lo que demuestra que algo está fallando.
Afirmas que cuando un chaval comete un delito hay que buscar cuál es el problema que le ha llevado a hacerlo.
Sí, porque ¿quién no ha cometido nunca un delito? Yo, el primero. Conducir bajo la influencia de alcohol, trapichear con DVD piratas... Es muy fácil que ahora un chaval de 16 años cometa trastadas. Hoy todo es delito.
Tú diferencias entre trastada y delito.
Claro. De pequeño, yo entré en una casa vacía y mi padre me castigó. Fue una inconsciencia, pero eso hoy es delito. El 80% de los chavales que cometen un delito no son delincuentes, y que una trastada marque tu vida...
... No es justo.
Sobre todo porque cuando un menor tiene el perfil de un delincuente, suele haber una historia detrás. Y yo digo: vamos a averiguar qué ha pasado. En la mayoría de los casos ha fracasado el sistema. Pero es más llamativo decir “un niño de 14 años ha matado” que admitir que hemos fracasado en la exigencia a los padres para que cumplan con sus obligaciones; en la de los servicios sociales, que no han detectado esa situación; en la escuela, porque la educación es básica; y en la exigencia a la justicia para que vele por el menor. Lo primero es la prevención.
Es que un chaval a los 12 años es un niño.
Y a los 14 y a los 15 también. Aunque cometan delitos graves. Y aunque hoy los menores sean más guapos, más altos, más hombretones..., cada día son más inmaduros, porque cada vez tienen menos responsabilidades.
Además, están dándose nuevos delitos...
Claro, los típicos de las nuevas tecnologías: la grabación y difusión por Internet... Esa inconsciencia de entrar en el mundo de ‘lo que soy capaz de hacer’. ¡Cada vez son más infantiles! Abogaría por trabajar con las familias y los servicios sociales. Para judicializar, siempre hay tiempo.
¿Qué está fallando? ¿La familia?
Sí. Los padres vamos de colegas, y no puede ser. Se nos ha olvidado ejercer de padres de nuestros hijos, porque tenemos los complejos del paso de la dictadura a la democracia. Nos da miedo hablar de términos que giran en torno al respeto o a la autoridad... y nos hemos pasado. Yo no soy amigo de mis hijos, yo soy su padre.
¿Y el sistema educativo? ¿También es responsable?
La escuela se ha relajado y al profesor se le ha infravalorado. Él ha querido ponerse a la altura del alumno, convertirse en su colega, y ha perdido su respeto y el de los padres, que ya no le apoyan. El niño se ha crecido en la familia. Le hablamos de derechos pero no de deberes, y son menores pero no son tontos. Han hecho abuso de sus derechos y dejadez de sus obligaciones porque, además, muchos ni siquiera saben que las tienen.



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