Amenábar
¿Alguien esperaba que, tras ganar un Oscar con la arriesgada Mar adentro, el director montaría una superproducción de romanos? Así es Alejandro: un genio imprevisible, y Ágora, su nueva manera de denunciar que la violencia no es el camino para defender las ideas
Es un director muy valiente... a pesar de que todavía se ríe como un niño. Lo ha vuelto a demostrar al elegir el tema de su nueva película: un viaje hasta la Alejandría del siglo IV donde vivió Hipatia, una astrónoma que se jugó la vida por defender sus ideas en mitad de un grave conflicto religioso entre cristianos y paganos. Es la producción del año.
Alejandro, a mí el tema me parece apasionante, pero no es muy habitual que se hable de religiones y cultura desde un punto de vista humanista...
El hecho de que todavía no se hubiera hecho una película sobre un personaje como Hipatia me animó muchísimo, porque estamos hablando de un icono feminista, una figura completamente desconocida para el gran público. Se han hecho tantas películas sobre Cleopatra o Juana de Arco y ninguna sobre ella...
Quizá porque no es una historia de pasión...
Sí... quizá porque no hay una gran historia de amor [ríe]. Y luego su contexto: Alejandría, el cambio del mundo antiguo al medieval... era fascinante. Reconstruir la Biblioteca, que era de una belleza increíble, y mostrar cómo se destruyó ha sido como un sueño.
Pero a ti nunca te ha interesado la astronomía.
Es cierto. Hipatia es la profesora de Ciencias que me gustaría haber tenido. Alguien que me hubiera explicado la teoría de la relatividad... desde su lado emocional.
La historia muestra el fin de una era. Y hay un paralelismo, tú mismo lo dices, con el imperio actual, impuesto por EEUU. Yo no sé si también está en decadencia...
Desde luego, tiene un tinte apocalíptico. Vivimos un momento de cambio pero yo, como soy optimista por naturaleza, pienso que iremos a mejor. De toda esta crisis ha surgido algo bueno, una nueva conciencia. Y creo que lo mejor que le puede pasar al planeta es tener un líder nato e inteligente como Obama.
Luego está el tema de la religión... El enfrentamiento entre paganos y cristianos.
Los que hemos sido educados en la religión cristiana tendemos a creer que es algo único y eterno... pero sólo es una religión. Una más. Aunque sea la dominante. En Alejandría, la gente de bien honraba a Serapis. Y yo quería mostrar cómo esa tradición estaba en decadencia, del mismo modo que hoy lo está la cristiana. Estrena




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