Luis Francisco Esplá
Es uno de los diestros más veteranos y respetados del escalafón, el que mejor representa, explica y vive la tauromaquia clásica. Nieto, hijo y padre de torero, el alicantino se retira después de 33 años de arte
Padre e hijo. Dice Luis Francisco Esplá que despedirse de Las Ventas saliendo por la Puerta Grande a hombros de su hijo (que es novillero) es una de las satisfacciones más grandes que ha vivido: “No se puede pedir más a la vida. Me tiré tres días sin dormir [ríe]... Si me hubieran pedido un guión de cómo me gustaría que fuera mi despedida habría sido infinitamente más modesto”. La primera vez que torearon juntos fue en una corrida muy especial, la que organizó junto a sus amigos para celebrar sus 30 años de matador en Almadén (Ciudad Real), vestidos con traje de calle y a ritmo de jazz. “Ahora le asesoraré hasta que consolide su criterio profesional; no el de la vida, que lo tiene. Después tiene que madurar por sí solo”. El alicantino ilustró el libro-homenaje de la Asociación ‘El Toro’ al crítico taurino Joaquín Vidal.




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