Marta Sánchez
Ella no se lo cree, pero son muchos los que lo afirman. Por eso, cada nuevo disco se convierte en un éxito más en su carrera. Una trayectoria en la que la estrella del pop español, nuestra cuarentañera más explosiva, siempre se reinventa.
Fotos: Fernando Roi
Tu hija Paula tiene ya cinco añitos. Y tú querías tener otro niño, ¿verdad?
Lo intentamos... Pero ahora tengo dudas. Primero por la edad, porque ya he cumplido 43. Aunque vamos, ¡después de verte a ti, que eres el ejemplo clarísimo de que estoy todavía a tiempo!... [Ríe]. Creo que me va a costar aceptar que Paula no tenga hermanos. Pero, en la vida, hay que dejar que el destino siga su curso. Quizá le di demasiada importancia a mi carrera y no pensé más en ello. Me da miedo arrepentirme algún día.
Pero ahora estás preparando otro disco.
Sí, para noviembre.
Te encanta la moda. ¿Eres una fashion victim?
No. Me gusta tener el Chanel de cuero ideal que se lleva, pero sólo si me queda bien a mí y me lo puedo comprar.
¿Y eres hormiguita? ¿Has ahorrado o invertido bien durante todos estos años?
Nada: soy nefasta [ríe]. Es más, el otro día estaba frente al armario con mi madre y me dijo: “¡Dios mío! Si sumaras todo lo que te has gastado a lo largo de tu carrera en ropa, bolsos, zapatos, etc... podrías tener otra casa como ésta”. Y es verdad.
Pero es normal. Vives de esto.
Yo me escudo un poco en eso [ríe]. Hay veces que [las firmas] se ofrecen a prestarme algo, pero yo prefiero comprarlo. Soy un poco caprichosa y prefiero tenerlo para ponérmelo otro día. Pero te digo una cosa: se vive dos días, y hay que disfrutar también de los caprichos.
He visto que sigues muy volcada con el tema solidario. Sobre todo, en la lucha contra el cáncer.
Les apoyo siempre que puedo. También a otros proyectos que no tienen nada que ver con el cáncer. El otro día me fui a Murcia a amadrinar un colgante cuyos beneficios van a una asociación de niños con problemas de corazón.
Cuando te ofrecen apoyar un acto solidario, ¿qué es lo que más te impresiona o emociona?
El cáncer, claro. Después de vivir una situación tan dura en mi propia familia como la muerte de mi hermana, no hace falta imaginar mucho cómo lo pasan los demás, porque lo he sentido en mi propia piel.
Estuviste muy mal, casi con depresión.
Van a cumplirse cinco años y yo todavía no... Quiero decir que... siempre hay un vacío en tu vida cuando te falta una hermana con 38 años. La única hermana que tienes, además. Eso es imposible de llenar.
Tu familia te habrá ayudado a llevarlo mejor.
Muchísimo. Tener una hija preciosa, un marido que me quiere tanto como Jesús y una madre fuerte como un roble, ha sido muy importante. Pero Paz no está.




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