De buena gana
Sólo existen dos maneras de tomarse la vuelta al cole sin que te dé el bajón postvacacional: lo haces o lo haces, y la mejor forma es disfrutarlo.
Ya sabemos que a ninguno nos apetece volver al trabajo y dejar atrás la sensación de libertad que tenemos: lo de menos es dónde o cómo se pasan las vacaciones, lo importante es tener la ilusión de que somos dueños de nuestro tiempo, aunque a veces sea un espejismo, sobre todo para las madres.
Así pues, hagamos una lista de las ventajas que tiene reincorporarse a la rutina invernal, que es el primer paso para que el poder de la mente haga el resto, de manera que tomemos lo inevitable como algo positivo, y no de mala gana, pues es mucho peor para la salud.
Los niños se van al cole: por una parte nos da mucha pena, pero para ellos es fundamental reencontrarse con sus amigos, recuperar el orden en las comidas y en el sueño... Y, si sabemos ilusionarlos, irán encantados. Y nosotros, más.
Es el momento de planificar un curso en el que señalemos en la agenda al menos un día a la semana como nuestro, para hacer lo que siempre hemos querido y hemos ido dejando por las obligaciones diarias: aprender informática, hacer algún curso, cuidarnos más, ir al gimnasio (y recuperar la forma física después de los excesos del verano)... A mí me encanta eso de entrar a saco en el armario: quitar lo que ya no te vas a poner nunca (porque llevas años sin usarlo) y renovar el vestuario dentro de las posibilidades que nos deje la crisis. Pero también podemos quedarnos solas en casa un ratito, ver a nuestras amigas, hacer planes estupendos... En definitiva, hacer el firme propósito de llevar el día a día con más alegría.
Te propongo que cojas papel y lápiz y escribas en un cuadernito lo que te apetece hacer este otoño, las ventajas de que se acaben las vacaciones (que, si lo piensas bien, también las hay) y en particular una lista de aquello que más quieres y con lo que sueñas. Si pones todo tu empeño y poder de atracción, ya verás como se cumple.
Y, si admites sugerencias, déjate llevar por las propuestas de AR. También nos puedes echar una mano para elegir los mejores productos de belleza, que no necesariamente tienen que ser los más caros. Tu experiencia nos importa. Y mucho.
Feliz regreso: ya sabes que el que lo sea o no depende, fundamentalmente, de tu actitud. Si perdemos el tiempo lamentándonos de lo que dejamos atrás, difícilmente podremos disfrutar de todo lo que tenemos por delante.
Ana Rosa Quintana



comentar
imprimir
enviar












