comentar imprimir enviar

Tiempo para aprender

Vaya otoño que nos espera! Nunca he oído tantas veces la palabra “crisis” en su acepción más negativa, aunque esta palabra maldita tiene también un significado positivo.

Esa faceta optimista del término implica que es necesario tocar fondo, “hacer crisis” como las enfermedades, para poder empezar a remontar. Después de grandes hecatombes
(y me refiero fundamentalmente a las personales), llegan las grandes oportunidades, se encuentra el camino y dejamos atrás lo que no nos conviene. Porque los humanos somos bastante torpes y, en ocasiones, tenemos que estrellarnos para enderezar el rumbo.
Las crisis sociales y personales cambian el mundo y nuestra vida –y en general para mejor–, el problema es que mientras estamos metidos en esa convulsión se pasa fatal.
Cuántas veces nos han ocurrido cosas que creíamos que eran el fin del mundo, que nunca nos recuperaríamos... y, al cabo del tiempo, una vez superado –porque todo pasa–, nos damos cuenta de que gracias a ese batacazo todo es mucho mejor.
La sabiduría está en aprender, sacar conclusiones y no volver a cometer los mismos errores. Si de ésta conseguimos una sociedad menos materialista, más solidaria y en la que tener, poseer, subir, acumular, consumir, gastar... no sean los verbos de moda, tendremos alguna compensación; de lo contrario, demostraremos una vez más que somos unos tarugos porque no hemos aprendido nada.
Y si queréis una lección magistral sobre el tema, no os perdáis lo que nos cuenta Esplá en su gloriosa despedida: me encantan las personas que tienen claro lo que realmente es importante y lo que es baladí. Es todo lo que tenemos que saber para que nuestra vida sea más fácil y más bonita.l
Ana Rosa Quintana

facebooktwitteryoutube

Cursos de formación