Rosa Díez y Jesús Vázquez: Pasión por la vida
Rosa Díez: "Nunca pienso en el miedo"
A ella la han votado por su valentía, la de una mujer que rompió con todo cuanto había logrado para crear un nuevo partido -UPyD-, que le permitiera ser fiel a sus ideales, ganándose el apoyo de muchos ciudadanos.
Fotos: ANTONIO TERRÓN
Mujer, no nacionalista, hija de una familia muy humilde... La vida ha hecho que a Rosa Díez no le quede otra que ser como es: una política tozuda, valiente, que pelea con uñas y dientes por lo que cree. Por eso ha hecho de una frase de Albert Camus su filosofía: “Sólo los resistentes tienen la última palabra”.
¿Cuál ha sido tu mayor logro en 2009?
Hacer lo que me gusta. Es muy difícil hacer lo que te apasiona en la vida, que además coincida con lo que crees que debes hacer, y que las personas para las que trabajas lo aprecien. Además, este año hemos logrado retos, aprendido mucho, conocido a gente interesante... Y hacer nuevos amigos a los 57 años es un bien muy preciado.
¿Y tienes cuentas pendientes con el futuro?
No tengo fechas ni cuentas pendientes. Sé que debo empeñarme más en las cosas que me importan: hacer mejor mi trabajo público, querer más a los míos...
¿Qué valores rigen tu vida, Rosa?
La lealtad. Eso significa no engañar; ni a ti misma ni a quienes creen en ti.
Dos años al frente de UPyD es muy poco tiempo para todo lo que has logrado. ¿Has hecho balance?
Hay un poema de amor de Benedetti que habla de fundar un recuerdo, una dinastía, una ciudad... y al final dice: “Realmente es como fundar un sueño”. Esto es mi proyecto.
¿Te has sentido sola alguna vez?
No, la verdad que no.
¿Cómo es tu relación con Zapatero?
Correcta, como siempre. Nunca he tenido un lazo de amistad con él. Mantenemos una relación de respeto que va más allá de las diferencias que tengamos. Nunca nos hemos llevado mal, aunque determinada gente se haya empeñado en explicarlo desde esa perspectiva.
¿Por qué te apasiona tanto la política?
Porque, cuando yo era una niña, la política era la democracia. Y como mi padre y mi madre me enseñaron a suspirar por respirar esa libertad, también me enseñaron a ser política.
¿Qué te dicen tus hijos?
Están encantados. Pobres... han sido siempre unos cómplices estupendos. Lo han pasado tan mal por mí... es mi única espinita clavada. Pero me ven contenta y eso les compensa.
¿Qué es lo más importante que has aprendido de tus dos hijos?
Que me quieren más de lo que merezco. Que, aunque no lo expresen, son capaces de estar siempre ahí. Son muy generosos. Los dos han sufrido y tenido mucho miedo, y nunca me lo han dicho para no complicarme la vida... eso es de una generosidad que normalmente no atribuyes a los niños.
En los e-mails que las lectoras han enviado a AR para votarte como Mujer del Año aparece siempre la palabra “valentía”. ¿Qué es el valor para ti?
Atreverte a hacer lo que crees que tienes que hacer.
¿Te has acostumbrando a llevar escolta?
A esto no me quiero acostumbrar. De momento forma parte de mi vida, y trabajo para que un día no tenga que llamarles, ni yo ni nadie, para decirles a qué hora salimos.
Dicen que eres muy tozuda. ¿Es un propósito o forma parte de ti?
Forma parte de mí... Pensándolo bien... ¡Quizá eso es lo que me mantiene en forma! [ríe].




comentar
imprimir
enviar










