Locos por los libros
Juan Cruz
Texto: Mar Moreno
Empezó a leer por la radio:
“En mi barrio no había libros, ni en la escuela. Y la radio me encariñó con la palabra”. Hoy, son las suyas las que guían (como crítico y editor) y acompañan (como escritor) a los demás.
Para ser un crítico serio:
“Debes ser honesto contigo mismo y con tu vida”.
El Capitán Trueno:
“Fue lo primero que leí, porque me apetecía. Después llegaron Julio Verne, Dickens...”.
Una compra inolvidable:
“La primera, a los 12 años, un libro de Unamuno. Me suelen regalar libros, pero también compro muchos, incluso a plazos. A veces, dejo una señal y así me obligo a volver a la librería”.
Una historia de amor:
“De niño, unos carpinteros me hicieron mi primera estantería. Mi hermana me dijo: ‘No la vas a llenar nunca’. Hoy miles de historias de amor inundan mi casa”.
Frustraciones:
“No poder leer más es la peor. Intento estar informado de lo que se publica. Hojeo muchos libros, aprovecho hasta los taxis. Enteros, leo cuatro o cinco al mes, no me da tiempo a más. Pero cuando besas un cuerpo tampoco lo besas entero”.
¿Se puede ser crítico con uno mismo?
“Se debe”.
Regla número uno de un mal libro:
“Dos: que haya existido, y que no tenga autenticidad”.
¿Clásicos o contemporáneos?
“Contemporáneos clásicos: Scott Fitgerald, Muñoz Molina”.
Rasgos de un buen escritor:
“Autenticidad, nobleza, que lo que escribe sirva para que los demás comprendan el mundo, el drama o la mentira”.
Rasgos de uno malo:
“La mezquindad a la hora de referirse a otros”.
La crítica más difícil:
“La que tienes que dirigir al propio autor. Cuando tengo que hacerlo, le digo siempre algo bueno para ir conduciéndolo a sus errores”.
La lectura:
“Sirve para reconciliarse con lo que nos falta”.
Recomendación para alguien que no lee:
“La verdad de las mentiras, de Vargas Llosa”.
El libro que cambió mi vida: “El extranjero, de Camus. Es un ‘monumento’ sobre la soledad de las personas. Sobre como, si tú no la conduces, puede llevarte al resentimiento”.




comentar
imprimir
enviar
Anterior
