Socios (y, sin embargo, amigos)

Repartir el trabajo al 50%

Sara Manzano y Sally Lerma eran jefa y empleada y ahora son socias en la floristería The Workshop (Tel.: 915 644 241). Comparten jerarquía y la ilusión de una empresa en común: una tienda virtual de flores. Su secreto: 24 horas al pie del cañón.

Coordinación/texto: Tamara Vitón. Fotos: Diego Lafuente

Todo comenzó cuando Sally necesitó ayuda en Workshop, su floristería, y contrató a Sara. A ésta le entusiasmaban las flores, tenía ilusión, capacidad de trabajo y disposición, así que fue fácil enseñarle todo lo necesario. Pero a Sara le ofrecieron montar una floristería muy similar al cabo de un tiempo, y consideró aceptar dicha oferta. “Tuve la suerte de que me lo comentó antes de tomar una decisión, y yo contraoferté”, nos cuenta Sally. “Le ofrecí montar un proyecto que tenía en mente desde hacía tiempo, pero para el que no disponía de recursos. Y así surgió la idea de trasladar la filosofía de nuestra tienda de flores a la red: www.theworkshopflores.com”.

La esencia de este trabajo es la organización, explica Sara: “Yo me encargo de todo lo relacionado con la tienda virtual. El desarrollo de la página, su actualización, la recepción de pedidos… Y Sally se responsabiliza del trato con el cliente y de la gestión de la tienda. Pero cuando tenemos algún pico de trabajo importante, ¡las dos hacemos de todo!”.

Lo tienen claro: si no tuvieran la misma capacidad de entrega y la misma disposición, no funcionaría. Así, la forma de trabajo de estas empresarias de éxito no se ve afectada por rencillas ni problemas serios. Sally nos lo explica: “Los solucionamos hablando. La verdad es que nos conocemos bien, tenemos los mismos objetivos y, si no hay consenso, buscamos una solución”, dice Sally. Y es que tener a tu lado al socio perfecto no es fácil: “Lo fundamental es haber trabajado antes juntas porque puedes conocerla bien, algo básico”.

Sara basa la conexión de ambas en que “tenemos el mismo nivel de compromiso y, sobre todo, buen humor para poder sobrellevar los problemas de la mejor manera posible”. Una unión que, además, les tranquiliza. “No cabe duda de que compartir los problemas que supone crear una empresa siempre es más llevadero que afrontarlo solo”, explica Sally.
A ellas les ha funcionado mejor ser conocidas que amigas. “Creemos que es más sano para una relación empresarial de este tipo”, comentan. Aunque su buen feeling no impide que, de vez en cuando, compartan cenas o un concierto. Lo que sí es fundamental, según Sally, es que te apasione lo que decidas hacer, “y no hay que tener miedo a trabajar 24 horas al día 365 días al año. Con un negocio, de eso nadie se libra”.

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