Venta por catálogo
No renuncies a la moda sólo porque no tengas tiempo para ir de tiendas. Este sistema te lo pone fácil: no hay desplazamientos, los horarios son más amplios, llega a todas partes, sirve para toda la familia, los precios son buenos y tienen hasta la talla 60.
Texto: Sandra Sanz Foto: Angélica Heras
Ya es oficialmente primavera, me enfrento a mi armario y... ¡horror: no encuentro nada que ponerme! Creo que, con el poco tiempo libre de que dispongo, no me queda más que la opción de hacer caso a las recomendaciones de mis amigas y lanzarme a la compra por catálogo.
Recurro a Internet, que lo sabe todo. En cuestión de minutos me he puesto en contacto con La Redoute y Venca para que me lo hagan llegar a casa. Han pasado 15 días y me enfrento a dos catálogos con más de cuatro mil productos cada uno. “La venta a distancia, además de cómoda, es ante todo muy reflexiva: no te dejas llevar por los mismos impulsos que en una tienda”, afirma Xavier Blancher, director de Marketing de Venca. Me asalta una duda: ¿cual será mi talla? Reconozco que me da un poco de miedo no acertar.
Mi primer pedido
“Si es la primera vez que compras por catálogo –señala Mariló Martínez, responsable de Relaciones Externas de La Redoute– es mejor hacerlo por teléfono, para que puedan resolver todas tus dudas. Otro consejo es empezar con ropa para el bebé o prendas básicas, como una camiseta. En éstas es más fácil acertar con tu talla”. Si, por otro lado, el proceso te sigue resultando complicado, Venca te ofrece el servicio Punto Catálogo: “Se trata de un lugar donde el cliente puede ver las prendas, pasar pedidos, devolver productos... Tiene aspecto de tienda, pero no se puede comprar”, afirma Xavier Blancher. Hojeo y elijo un par de camisetas que sé que me voy a poner mucho, tres pijamas para el niño y unas zapatillas de deporte para mi marido. ¡El catálogo también tiene productos para él! Como le horroriza ir de tiendas, encontrarse con la ropa en casa le va a parecer el colmo de la comodidad. Según Mariló Martínez: “Sólo un 5% de los hombres compran por catálogo. Lo hacen a través de Internet y se inclinan más por los productos deportivos y de marca. Es la mujer la que se encarga del pedido”.
Cuestiones prácticas
Llega un momento divertido, que es el de pedirle a mi marido que consiga un metro y tome nota de mis medidas. Dentro de cada catálogo encuentro una tabla que me ayuda a determinar cuál es mi talla. El resultado de mis medidas está situado dentro de un intervalo que se corresponde con mi talla. Realmente es un proceso muy sencillo.
Paso a la siguiente fase, que es hacer el pedido por teléfono. He acostado al niño y ya son las nueve de la noche, pero no importa: hay alguien al otro lado de la línea. Ya está. Acabo de hacer mi primera compra por catálogo. Me han ofrecido la posibilidad de pagar contra reembolso, con tarjeta de crédito, tarjeta de cliente o mediante domiciliación, y la verdad es que, ya que estoy dispuesta a innovar, les he dado los datos de mi tarjeta de crédito porque me garantizan la seguridad. Me han comentado que el cobro no se hace efectivo hasta que no esté preparado el paquete, por si no hay disponibilidad de prendas, y que los gastos fijos no son superiores a 5€, por gastos de envío.
Reconozco que lo espero con ilusión. ¿Y si no me sirve? ¿Si no me gusta? ¿De verdad me devolverán el dinero? “Es muy fácil cambiar un producto por otro. Sólo hay que adjuntar al pedido el albarán de cambio y certificarlo por correo. En cuanto a la devolución del dinero, tampoco hay ningún problema: se puede hacer a través de un cheque nominativo”, señala Xavier Blancher. Han pasado dos semanas y el pedido ha llegado a mi trabajo, tal y como solicité. ¡Qué destreza tiene mi marido con la cinta métrica! Hemos acertado con todo, menos con las zapatillas, que le quedan pequeñas porque son más cerradas de lo que pensábamos.
Opciones interesantes
Aprovecho la devolución para hacer un nuevo pedido. Esta vez me atrevo con unos pantalones pirata y un conjunto de ropa interior. No me cabe duda: ya soy del grupo de dos millones de españoles que compran por catálogo. “La clienta de La Redoute valora su tiempo libre y no renuncia a la moda. Por ello, todos los años tenemos diseños exclusivos de creadores. Hasta el momento hemos contado con Yves Saint Laurent, Jean Paul Gaultier, Issey Miyake...”, asegura Mariló Martínez. Me paro a pensar y me doy cuenta de que, a pesar de las devoluciones o de los gastos fijos, el producto es asequible: vender a través de catálogo supone un importante ahorro. En este caso veo que todos ganamos y que, de verdad, mi vida es mucho más fácil.



comentar
imprimir
enviar
anterior













