comentar imprimir enviar

Miguel Ríos: "Siempre he usado cremas"

Los viejos rockeros no mueren, pero a veces miran la vida por el retrovisor. Él lo hace en su último disco

Miguel Rios

Desde que se puso por primera vez delante de un micro han pasado más de 45 años y, aunque su último disco, Solo o en compañía de otros (Warner, 16 E), suene casi a despedida, el incombustible granadino afirma que sólo repasa su pasado reciente: “Nunca giro la cabeza para mirar atrás, pero a veces echo una ojeada por el retrovisor”, confiesa.
¿Qué es el rock&roll?
Una actitud, no una pose. Supone autenticidad y querer trascender.
¿Y este trabajo?
Es un disco de carretera, un recorrido autobiográfico.
Si dibujas un mapa, ¿dónde está el km. cero?
Me di cuenta de que iba a quedarme en esto cuando salí a cantar en el Circo Price en 1962.
¿Cómo has llevado la fama?
Es una droga, una montaña rusa, te vuelve loco. Importa no hacer enemigos.
¿Morir con las botas puestas?
Ni hablar. Mi madre, con una filosofía de la vida bestial, me dijo tras ver a Machín: “No te subas así de viejo al escenario”.
Pero de viejo nada, estás estupendo.
Es la bici, y que siempre he usado cremas. Una novia me hizo adicto a ellas a los 20 años y, desde entonces, me han abastecido mis mujeres.
Solidari-rock
Comprometido y ecologista desde siempre (“lo que nos preocupaba en los 60 nos inquieta hoy”), hace sinónimos su jubilación y la filantropía. Su proyecto es Solidari-rock, una serie de conciertos humanitarios.

 

Compartir: