Adiós mirada cansada
Párpados
El 80% de la información procedente de los sentidos nos llega a través de la vista. El organismo, consciente de ello, se vuelca en proteger este órgano y los rodea de una piel extremadamente fina y flexible, para permitir el parpadeo. Hemos seleccionado los problemas estéticos que el paso de los años ‘regala’ a nuestra mirada, y te contamos las soluciones para rejuvenecerla y devolverle juventud.
Texto: Stefanie Milla
Párpado superior: Cuando se transforma en una ‘cortinilla’
“Si me pongo eyeliner, como hace unos años, ¡se me replica como si lo hubiera fotocopiado!”. Ángela tiene 47 años y asegura que a su párpado superior le sobran varios centímetros de piel. La razón es que pierde elasticidad y cae formando un pliegue. La solución más eficaz es quirúrgica: la blefaroplastia, que elimina la piel sobrante. Como explica el doctor Antonio Tapia (Barcelona, tel: 932 376 891) “Si sólo se interviene el párpado superior, se puede hacer en consulta. Hay mujeres que aprovechan para hacerse una cantopexia, que eleva ligeramente el canto del ojo y le da una forma más almendrada”. Se hace con anestesia local más sedación, en quirófano o en consulta, pues se trata de una intervención sencilla, y la paciente se va a casa en un par de horas. Puede tener inflamación durante 7 días y dificultad para enfocar. Cuesta entre 4.000 y 6.000 €.
Párpado inferior: Despídete para siempre de las bolsas
Creemos que los ‘saquitos’ que aparecen en los párpados inferiores son cosas de la edad. No. Las tenemos desde bebés: están formadas por grasa destinada a proteger el ojo. Como cuenta el doctor Ángel Juárez (Madrid, tel: 915 858 620). “Se encuentran dentro de la órbita ocular, contenidas por una especie de tabiques fibrosos llamados septum. Con la edad, la sujeción pierde fuerza
y la grasa ‘se escapa’ y se percibe externamente”. “Lo importante es personalizar el resultado”, explica el doctor Millán Mateo (Madrid, tel. 914 069 675). “En ocasiones se recoloca esa grasa y se refuerza el septum.
A veces, sólo se eliminan las bolsas, sobre todo en gente joven que las tiene muy marcadas”. Se realiza con anestesia local y el alta se produce el mismo día de la intervención. La cicatriz, o bien es inexistente, o queda totalmente disimulada por la raíz de las pestañas. Cuesta también entre 4.000 y 6.000 €.
Una opción muy novedosa para la eliminación de las bolsas es la lipólisis láser:
se realiza de forma ambulatoria con anestesia local y sedación, introduciendo una fibra óptica conectada a un láser bajo la piel. Su energía funde la grasa, que es absorbida de forma progresiva por el organismo. Tras la intervención se nota cierta hinchazón, que desaparece en una semana. Lo realizan en el centro Imema (Madrid,
tel: 913 501 456) y en la clínica Teknon de Barcelona (Tel: 932 906 200). A partir de 1.500 €.
La radiofrecuencia Thermage
es otra forma no quirúrgica, rápida y natural para retensar el área del párpado. Es indolora y permite reducir de 3 a 4 mm de piel. Se trata de un tratamiento de medicina estética que no requiere anestesia ni post operatorio alguno, pues sólo se siente una ligera sensación de calor cuando el cabezal pasa por la piel. Lo realizan las doctoras Ródenas (Madrid, tel: 914 580 100), María Dolores Madán (Tenerife, tel: 922 245 851) y Belén Díaz Aller (Gijón, tel: 985 350 062), cuesta entre 1.000 y 1.500 €.
Los resultados son graduales: tras un efecto flash que dura dos semanas, tienen que pasar unos tres meses para comenzar a percibir el efecto, que va mejorando progresivamente a lo largo de un año.




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