Verano antiedad
Manual de uso
Vale, protegerse con un sombrero y unas gafas de sol ayuda. Pero lo esencial es la crema. ¿Seguro que te la das bien? ¿Sabes cuáles deben ser sus ingredientes? Te contamos todo.
Texto: Manuela Cruz. Fotos: Angélica Heras.
Ingredientes esenciales
Apréndete algunos de los componentes estrella que contienen los protectores solares y sus propiedades.
Dióxido de titanio,
un filtro físico de origen mineral, que es inodoro y amortigua la luz dañina de los rayos ultravioleta.
Octocrileno y octinoxato.
Bajo estos nombres tan raros se esconden filtros solares muy eficaces, de alta tolerabilidad.
Pretocoferol.
Es un derivado de la vitamina E, que hidrata la piel y la protege de los radicales libres. Impide que se seque y retrasa el envejecimiento.
Glicerinas.
Son grasas que permiten retener mayor tiempo el agua en la piel, lo cual evita que se produzca deshidratación.
Agua.
Algunos protectores solares también incluyen agua en sus formulaciones, para conseguir texturas más finas y agradables y hacer productos más ligeros y refrescantes.
Vitamina C o ácido ascórbico, aloe vera, minerales...
Todos ellos son componentes antirradicales libres, es decir, que retrasan el envejecimiento. Algunos solares ya los incluyen en sus fórmulas.
La crema perfecta
Las lociones de protección facial se sofistican y suman beneficios. Es importante tener claro que, a veces, es complicado formular productos multifunción porque el ingrediente que rellena arrugas, por ejemplo, no sirve para proteger del sol. Si un cosmético tiene un buen filtro solar, será difícil que además sea un potente antimanchas o antiarrugas. Cuanto más elevado sea el grado de protección solar, más densa resulta la crema. Si además a esa textura se le añaden más ingredientes para sumarle otras propiedades, la textura sería densísima y poco agradable de aplicar.
¿Solución?
Es preferible ponerse un filtro solar que sea de calidad, de amplio espectro, que proteja de los rayos UVA y UVB, y que tenga una protección alta, entre 30 y 50 (lo máximo estipulado por la UE). Esos filtros, al no permitir que el sol dañe las estructuras dérmicas, nos estarán protegiendo también de las posibles alteraciones de melanina (manchas) y del fotoenvejecimiento (arrugas). Todos los dermatólogos concluyen que la mejor crema antiarrugas es un protector solar. Además, puedes mejorar los resultados si antes de tu crema aplicas un sérum con antioxidantes (vitamina E, por ejemplo). Si habitualmente usas cremas con ácido retinoico o vitamina A, evítalas durante el verano, ya que con el sol pueden hacer reacción en tu piel




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