Deja el estrés a un lado y cuídate

Ambiente

El primer paso para crear la atmósfera propicia para el descanso es conseguir la luz adecuada. Nuestra sugerencia: apaga la luz y enciende unas velas.

Texto: Ana Parrilla. Fotos: Joaquín Calle.

Una iluminación tenue e indirecta es la perfecta para disfrutar de ese baño reparador, para cerrar los ojos y que no haya nadie que nos moleste. Eso sí, apaga el móvil, descuelga el teléfono y en su lugar escucha tu música favorita. Incluso el color de las velas es importante: para conseguir calma, opta por el blanco o los colores crudos. La luz tenue conseguirá despertar otros sentidos como el olfato, el oído o el tacto. Si las velas son perfumadas, elige aromas con notas relajantes como el incienso y el cedro, que provocarán sensaciones que llegarán al sistema límbico. Éste, ante un olor agradable, libera endorfinas, que son las hormonas encargadas de hacerte sentir bien (las mismas que actúan cuando comemos chocolate).
Cuándo: En el momento del baño, siempre que no tengas que salir a toda prisa.
Consejo: Elige bien el perfume de las velas, ya que es muy personal. Si no te resulta agradable puede provocar el efecto contrario y, en vez de relajarte, te pondrá más nerviosa.

Productos (de izda a dcha):
1. Cèdre de L’atlas (38 €), de Maître Parfumeur et Gantier.
2. Spiritus Sancti (50 €), de Cire Trudon , inspirada en el aroma de las sacristías.

Comentarios

facebooktwitteryoutube

Cursos de formación