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Diseño de cejas

8 mandamientos para inexpertas

Texto: María del Mar Peiteado
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1. Acude a un especialista. Para diseñar hace falta un artista y no todas lo somos... Así que deja que los expertos decidan qué forma o grosor de cejas resalta mejor tu mirada y favorece al conjunto de tu rostro.
2. No te emociones con las pinzas. Aunque nos pongamos en manos expertas, no podemos evitar coger la pinza. “Eso tiene un peligro... Dices ‘me quito los dos pelillos que me van saliendo’, pero eso no es así, si yo te he quitado 300 pelitos, 299 te van a seguir creciendo y todos a la vez”, explica Javier. El pelo de la ceja es como el de la cabeza: tú te cortas el flequillo y luego te crece igual, no de repente un pelo suelto por aquí o por allá.
3. Igualar derecha e izquierda. Javier pone un símil muy gráfico: “Es como cuando los chicos nos cortábamos las patillas. Empezabas con el ‘ay, ésta me ha quedado un poco más larga, voy a igualar con la otra...’ y al final acababas teniendo que afeitarte”. Pues con las pinzas pasa lo mismo: crees que ese pelo no estaba ahí y lo quitas, y terminas con media ceja pelada.
4. Nunca te depiles por arriba. Es un error muy común, y eso sí que tiene que hacértelo un profesional, porque te cambia totalmente la cara, la forma de la frente y del párpado. Además, muchas veces hay que cortar porque el pelo es muy largo y hace falta saber cómo y con qué hacerlo: tijeras, cera, cuchilla,...
5. Cuidado con la cera. A veces resulta muy útil en la parte superior o en el entrecejo, pero nunca la apliques en la zona que linda con el párpado, porque la piel ahí es mucho más fina y se puede quemar, además de quedarse sin colágeno, con lo que provocarías la caída del párpado o manchas de sol. Éstas no se pueden tratar ni con láser ni con despigmentantes por la cercanía de la retina...
6. Huye de los ángulos muy marcados. Tendemos a creer que aportan expresividad a nuestra mirada, pero normalmente dejan cara de malasombra.
7. Lo importante, y lo que da la expresividad a la mirada, es la parte del centro de la ceja, que debe ir más ancha. Luego, si la cola es más fina no importa tanto, porque lo que se ve más es el frontal. Aunque hay que buscar la armonía: que vaya de ancho a estrecho y de arriba a abajo. Estas normas valen para todo el mundo.
8. En las mujeres mayores, a partir de los 60, hay que tender a afinar la ceja porque el ojo va cayendo y hay que ‘sacar’ más párpado.

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