Guerra a la celulitis
Reconoce que le gustas más tú que él
Lo principal es saber combatirla de una manera adecuada. Para ello, aprende a distinguirla y a saber cuál es su causa
Los dos sexos no somos iguales en casi nada, tampoco en la celulitis. Por eso hay productos específicos para hombres como Patch Activ (17 €/ 14 unidades), de Yacel For Men. Su sencilla aplicación en forma de parches ya dice mucho de lo poco que se complican ellos. Además, están formulados para que los activos atraviesen la piel masculina, más gruesa que la nuestra. Pero, aunque hay anticelulíticos para hombres, no te pongas celosa: nosotras somos las preferidas de los cúmulos de grasa. Da igual si somos delgadas o tenemos unos kilos de más, si nos pasamos el día en el gimnasio o tumbadas en el sofá. El 98% de las mujeres tenemos celulitis y sólo un 2% de los hombres la sufre. ¿Por qué? Porque se origina en el tejido conjuntivo. El de las mujeres es más blando y elástico en pecho, vientre y caderas porque está preparado para dilatarse en caso de embarazo. Esta misma flexibilidad es la que facilita el desarrollo de la celulitis. Además, la disposición de las fibras del tejido femenino es más abierta que la del masculino, por lo que deja pasar las células grasas más fácilmente. Los adipocitos (células grasas) también son diferentes: los nuestros son esféricos, por lo que presionan hacia la piel; los de ellos son planos y tienden a extenderse horizontalmente.
Convierte la grasa en... ¡fibra!
¿Cómo? Con productos como Morpho-Slim concentrado anticelulítico reafirmante (50 €) de Lierac, que ha denominado ‘efecto morphing’ a esta transformación de la grasa en firmeza. Pero, ¿esto es magia? No, es un proceso de reversión celular que funciona de la siguiente manera: primero se produce un vaciado del adipocito, después se transforma éste en una nueva célula de tipo fibroblástico y, en un tercer paso, la célula recién formada produce colágeno. Esto es lo que promete también Extrême anticelulítico lipo reductor (29 €), el último lanzamiento de Laboratorios OTC. Tras seis días de aplicación se altera la morfología celular del tejido adiposo y se convierte en tejido fibroblástico, responsable de que luzcamos una piel tersa y jugosa.
Quítale la careta para reconocerla
La celulitis no es siempre igual. Su aspecto, su localización, sus efectos... cambian de una mujer a otra dependiendo de la edad, el peso, la genética o el estilo de vida. Es fundamental identificar el tipo que tienes para atacarla debidamente. La firma Skeyndor ha lanzado un producto para celulitis fibrosa: Específico reductor celulitis dura (36 €), y otro formulado especialmente para la celulitis adiposa: Específico reductor celulitis blanda (32 €). ¿Sabes cuál es la tuya? Los expertos diferencian, pincipalmente, tres tipos:
- Adiposa o blanda: cuando es flexible y localizada. Al tacto parece esponjosa, no duele y se mueve cuando la tocas o cambias de postura. El tejido superficial está flácido, con poca consistencia. Se localiza en la parte interna de los muslos, las caderas y los glúteos. La padecen mujeres de más de 40 años o las que han adelgazado mucho y de golpe.
- Fibrosa o dura: de tacto granuloso y duro, se localiza sobre todo en la zona de las pistoleras (peritrocantérea). Suele ir acompañada de estrías y, al tocarla, se percibe la temperatura más fría que en el resto del cuerpo. Externamente, la piel presenta ondulaciones que no cambian con el movimiento corporal. Duele al apretar la zona y al menor golpe sale un cardenal. Se da también en adolescentes, mujeres delgadas e incluso con buena forma física.
- Edematosa o infiltrada: su consistencia es pastosa. Se localiza a lo largo de las piernas y provoca hinchazón en los tobillos. Suele ir asociada a problemas circulatorios.



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