Iluminadores: brilla con luz propia
Control de manchas y magia de pigmentos
Texto: Stefanie Milla
Control de manchas.
El tercer punto clave es controlar la melanina. El daño solar acumulado provoca que, a partir de la mitad de la treintena, se observen ya irregularidades que se van acentuando con los años. En esa etapa, la melanina está a la que salta: cualquier excusa es buena para descontrolarse un poco más. De ahí la existencia de productos que controlan su actividad y frenan la melanogénesis (creación de melanina) para evitar las manchas. Pero esas zonas oscuras no sólo son fruto de la exposición solar: cualquier agresión cutánea, como el estrés, o la falta de sueño, provocan una reacción de defensa del organismo, que comienza a producir melanina de forma irregular.
La magia de los pigmentos.
Finalmente, siempre existe el apoyo cosmético. Añadir sofisticadísimos pigmentos al tratamiento es una forma más de mejorar el aspecto final. El rojo aporta calidez, el amarillo contrarresta el tono aceitunado o mate, el blanco aporta luz y añadir un toque perlado o nacarado siempre proporciona un suave resplandor. Las nuevas técnicas galénicas permiten crear pigmentos ultra micronizados, que se funden con el cutis.




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