Iluminadores: brilla con luz propia
Maquillaje: consigue una cara reluciente
Texto: Stefanie Milla
Son los instrumentos favoritos de los maquilladores para esculpir sombras y volúmenes. Nos referimos a los iluminadores. Bajo este nombre se encuentran muchos productos diferentes, pero pueden dividirse en dos grupos: los destinados a igualar e iluminar toda la tez y los que se usan de forma puntual, para aportar puntos de luz muy concretos.
Para usar como pre-base. Una de las maneras de conseguir una piel más transparente es disimular las irregularidades de la pigmentación y, a la vez, crear una base que refleje la luz. Este tipo de iluminadores combinan una textura muy uniforme que alisa la superficie cutánea, mas un color favorecedor. Se aplican bajo la base de maquillaje, o incluso en solitario, y suelen ser de color beige claro o blanco (para aportar frescura); verde (para disimular rojeces, en cuyo caso entran dentro de la categoría de correctores) o rosados, especialmente para cutis muy apagados o de fumadoras, que requieren un toque extra de luz.
Un suave resplandor. Otra familia de iluminadores se usa de forma más general. A la hora de maquillarse, después de extender la base, se aplican para dar puntos de luz en áreas concretas como los pómulos, la zona de las ojeras y las patas de gallo. Los encontrarás con textura maquillaje, en barra o en formato compacto. Y no sólo se pueden aplicar en la cara, también hay versiones para el cuerpo, especialmente para el escote y los hombros. Lo más importante es que el resplandor que dejen sea suave.
Un punto de luz. Compatibles con los anteriores se encuentra la categoría de iluminador–corrector. Hijos predilectos del nunca suficientemente alabado Touche Éclat de Yves St. Laurent, combinan el poder cubriente de un corrector con una textura muy fundente y un tono claro que aporta un toque de luz. No son correctores como tales, pero son perfectos para atenuar las ojeras o disimular las áreas más oscuras del rostro. Lo idóneo es aplicarlos en el área del lagrimal, en el primer tercio de la ojera.




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