Morena gota a gota

Prepara la piel y coge tono

Texto: Clara Laguna
prepara la piel

En primer lugar, libera tu epidermis del exceso de células muertas, rugosidades e impurezas: exfóliate. Además de un ritual placentero y relajante, es la mejor forma de dejar tu piel sedosa y lista para recibir el autobronceador. “Así suavizamos las partes más rugosas como codos, talones, rodillas o caderas. En esas zonas es aconsejable insistir, pero nunca de forma rotunda”, explica la dermatóloga Aurora Guerra, del Hospital Doce de Octubre de Madrid. Si tu piel es fina, debes tener mucho cuidado, ya que podrías fragilizarla. Después hidrata bien el cuerpo con productos sin grasa, ya que ésta actúa como barrera impermeable y no dejará que el autobronceador penetre.

Los autobronceadores pigmentan la capa externa de la piel sin penetrar en ella, “por lo que no hay riesgos para la salud”, explica la doctora Guerra. Eso sí, no protegen del sol. ¿Cómo funcionan? Contienen DHA, una sustancia que se obtiene de la caña de azúcar y aporta un tono muy natural. “El efecto dura 3 ó 4 días; luego, el mecanismo de exfoliación natural hace que perdamos el color”. Aplica el producto de forma ordenada, de pies a escote, y usa uno específico para el rostro. Extiéndelo bien, sin insistir en codos, rodillas y empeine (se pigmentan mucho), y no olvides lavarte las manos. Difumina la zona de las cejas y la raíz del pelo con algodón. ¿No te atreves? Prueba los progresivos.

Comentarios

Sumario:

facebooktwitteryoutube

Cursos de formación