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Niños al sol

No para de moverse, suda, se embadurna de arena y pasa horas en el agua... Tu hijo necesita filtros a prueba de ¡todo! ¿Quieres saber cuál es la receta para proteger su piel? No resulta tan complicado. Escoge entre nuestros especiales para menores

Nos hemos puesto en manos expertas, las de la doctora Elia Roo, jefa de la Unidad de Dermatología Estética del Hospital Sur (Madrid) y consultora dermatológica de L’Oréal Paris, para que nos cuente cuáles son las claves de la protección solar para los peques de la casa.

Cremas específicas: deben tener un factor de protección 15, o mayor, frente a los rayos UVB y también frente a los UVA. Es preferible que carezcan de perfumes y colorantes, para evitar alergias, y que sean resistentes al agua. Si tu hijo tiene menos de tres años no dejes que se exponga al sol, ya que no tiene desarrollado su sistema de fotoprotección natural (por ejemplo, no tiene la capacidad de engrosar la capa córnea de la piel). Recuerda que no se recomienda la aplicación de cremas solares en niños menores de seis meses, porque no existen estudios que aseguren su inocuidad.

Escudo de ropa: la protección hay que completarla con un gorro de ala ancha que cubra bien la cara, el cuello y las orejas. La ropa debe ser, preferiblemente, de algodón (ten en cuenta que el nailon y el poliéster protegen menos) y es preferible que sea oscura, ya que los colores blancos dejan pasar más radiación. La ropa tampoco ha de estar mojada pues, de lo contrario, pierde su capacidad filtrante.

Cuidado con el pelo: los rayos dañan la cutícula del cabello y hacen que se vuelva más quebradizo. Es bueno protegerlo con productos específicos infantiles, que actúen como barrera, así como con gorros y viseras.

Tiempo de espera: es recomendable que la primera aplicación se realice media hora antes de la exposición al sol. Luego debe repetirse cada dos horas, y volver a aplicarla si el niño realiza un baño de más de 20 minutos o si se frota con la toalla para secarse, ya que ésta elimina el 80% de la crema. No olvides tampoco que debajo de la sombrilla la piel se puede quemar debido a que la arena refleja entre un 10% y un 25% de los rayos.

En la ciudad: la exposición al sol que reciben cuando están al aire libre, ya sea en el parque o jugando en el patio del colegio, es igual de dañina que la de la playa. Por ello, hay que aplicar filtros con acción waterproof en las zonas expuestas, para evitar que pierdan eficacia por el sudor.

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