Maquillaje y Pelo

Cambio de imagen

Cuca Escribano nos cuenta sus secretos

Cuca Escribano nos cuenta sus secretos

Cuando le propusimos a Cuca Escribano (la madre de Catalina en la serie Sin tetas no hay paraíso) hacer tres cambios de estilo en una misma sesión aceptó encantada. “Aparentar una edad u otra es una cuestión de actitud… Bueno, la luz también ayuda [risas]. Las actrices tenemos que negociar con nuestro ego cuando el personaje que interpretamos es mayor y más feo que nosotras”. El ego de Cuca salió indemne de su último papel en televisión (una mujer bien entrada en los 40 y con una vida absolutamente plagada de desgracias) aunque… reconoce que necesitó cierta ayuda: “Me daba una alegría tremenda cuando me paraban por la calle para decirme: ‘¡Pero si eres mucho más joven al natural!’...”. Y es que lo es: tiene 39 años y no suele utilizar maquillaje, le gusta su piel. “No perdono la crema con protección alta, SPF 50. Luego me pongo un poco de máscara, colorete y ¡lista! No me importa enseñar las pecas”.
Como se encuentra satisfecha con su aspecto, no invierte demasiado tiempo en su imagen cada día:“No me paso horas arreglándome delante del espejo, si me he lavado el pelo tardo un poco más… sólo me recreo dándome la crema de cuerpo, ¡es que me encanta!”
Tiene el pelo largo, mucho. “Estoy deseando que algún director me diga que me lo corte porque yo sola no me atrevo a dar el paso”. Mientras tanto trabaja para cineastas que la quieren así, tal cual. “Acabo de estrenar Amores locos, de Beda Docampo, y está pendiente de fecha Afinidades, de Jorge Perugorría. Y a la vista hay un proyecto muy bonito con Antonio Banderas”.
¿Con cuál de los tres estilos se queda? No tiene ninguna duda. “Me encantan los extremos, así que el informal y el sexy me gustan y me encuentro cómoda con ellos”. Se ve igual de bien enfundada en unos vaqueros que en un vestido de noche. “No termino de cogerle el puntito al estilo intermedio, el de una boda por la mañana o una comida formal, pero hoy me he gustado, creo que ya he encontrado mi look elegante”.
Le costó contar una anécdota divertida pero acabó confesando que, en uno de sus primeros casting, para la película 1492: la conquista del paraíso, estaba tan fascinada con Gérad Depardieu, que ninguneó completamente al director, no reparó en un señor bajito y con pelo cano que andaba por allí cámara en mano. “No pasa nada, ¡solamente era Ridley Scott! Mi madre me dijo: ‘Hija, olvídate, no te van a dar el papel’...”.


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