Texturas de verano

Labios y mejillas

Crema, gel, mousse, gloss, polvos... Te ayudamos a escoger el formato perfecto para tus cosméticos de vacaciones. Si eliges bien, el resultado será perfecto

Texto: Sonia Fornieles

LABIOS. Brillo y color en gloss
El verano es la época del color por excelencia, el momento de atreverse con los tonos que durante el invierno te has resistido a usar porque te parecían demasiado fuertes, como el rojo, el fucsia... ¿Por qué? Muy sencillo: porque un tono intenso en textura líquida (gloss) siempre queda más matizado, fresco y natural. Las barras de labios cubren mucho la piel y el contraste con el rostro es muy fuerte. La maquilladora Eva Escolano (www.evaescolano.com) lo tiene claro, “el gloss es lo mejor para maquillar los labios en verano. Aunque yo no abusaría de él. El efecto espejo no queda bien porque empasta mucho el labio, lo deja muy pesado, pero un toque de brillo y color siempre queda muy natural y favorecedor”. Esto no significa que destierres tus barras de labios: simplemente resérvalas para ocasiones especiales, “siempre y cuando no sean mates, ya que el efecto empolvado con el tono de piel bronceado que tenemos en verano endurece el rostro”, explica Eva.
En cuanto a los tonos, utiliza tus favoritos: el abanico de colores en brillos labiales es infinito. ¿Nuestros preferidos? Los fresas, corales y tierras.

MEJILLAS. Mousse, gel, crema y polvos sueltos
Normalmente, en épocas de calor, no utilizamos base de maquillaje. Al menos no a diario, y por eso hay que elegir muy bien la textura del colorete. Es fundamental que quede difuminado sobre el rostro y no se note dónde termina el brochazo y dónde empieza tu piel. “Yo prefiero utilizar el blush en crema, porque dura más y queda muy natural. Lo difuminas bien con los dedos o con una brocha específica para aplicar bases de maquillaje (son más aplastadas que las de colorete y con las cerdas más gruesas) sobre cada mejilla, algo que con un colorete compacto es más difícil si lo haces directamente sobre la piel, sin base previa”, aclara la maquilladora Eva Escolano.
Los mousse cumplen la misma función que la textura en crema, aunque tienen alguna ventaja. “Son más fáciles de extender porque son más ligero y pesan menos. Se aplican directamente con las manos y el efecto es similar al que queda en las mejillas tras un día de sol”, cuentan desde Maybelline, una de las primeras marcas en lazar ‘color’ con textura mousse. Lo mismo ocurre con el gel, es ligero y transparente. “El plus está en que lo puedes usar también para dar un toque de color en los labios”, añade Nathalie Chaminade, de Sephora.
Si lo tuyo son los polvos, los puedes usar, pero nunca compactos: apuesta por los sueltos con minerales, que dejan la piel aterciopelada y dan un punto de brillo al rostro.

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