Los tres pasos de la rutina de noche de belleza

No te llevará más de diez minutos. Comienza retirando del rostro cualquier resto, tonifica la piel y termina hidratando. Si has cumplido los 40 nútrela e incorpora el contorno de ojos.

En realidad lo básico son tres pasos: limpiador, tónico e hidratación, pero puede que te saltes la tonificación o en realidad tú hayas añadido un cuarto escalón y te aplicas el contorno del ojo. Lo ideal serían las cuatro fases, pero nunca menos de tres. Es decir, nunca lo dejes en dos. Cuando más te cuides más lo agradecerá tu piel:

1. Paso: Limpieza. Puedes usar jabón, loción, crema limpiadora o toallitas. Para los expertos de L´Orèal París lo ideal para limpiar el rostro es "lavarlo con una loción limpiadora que se adapte a los diferentes tipos de piel. Otra opción también son los jabones limpiadores, pero estos tienden a resecar la piel, así que asegúrate, antes de utilizarlos, que están indicados a tu cutis. Si tienes la piel seca o sensible un jabón líquido o una emulsión suave actuarán con una mayor eficacia". En cuanto a la forma de aplicación, se recomienda que siempre apliques el producto realizando pequeños movimientos circulares para que penetre con mayor eficacia, después aclara y seca la piel.

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2. Paso: Tónico. El tónico tiene como misión equilibrar la piel. Si la tienes grasa te libra de  impurezas y revitaliza las más secas. Lo importante es elegir el que se adecua a tu tipo de piel. Y siempre, siempre, dejar secar antes de dar el siguiente 'paso'.

3. Paso: Nutrición o hidratación. Dependiendo de las necesidades de cada tipo de piel deberás hidratar o nutrir, que es sobrealimentar a una piel ya madura o muy seca. Los tratamientos de noche son muy importantes porque mientras tú descansas tu cuerpo trabaja y absorbe muy bien todos los nutrientes que le des. Lo ideal es, a partir de los 35, combinar la hidración con una crema específica para el contorno del ojo, que tiene una piel mucho más fina y necesita otros cuidados.