Paz Vega: "No soy nada coqueta”

Ocupada a tiempo completo con su carrera en Hollywood y sus tres hijos, la actriz sevillana echa mano de sus trucos para sentirse guapa.

Lo más popular

Haber interpretado a Carmen de Mérimée y a Santa Teresa de Jesús no fue más que el principio para Paz Vega. Ha trabajado a las órdenes de Almodóvar y Medem, ha seducido al público americano con The spirit y es imagen de L’Oréal Paris. Además, acaba de estrenar en EEUU Cat Run y se dispone a rodar The Jesuit, junto a Willem Dafoe. Y la actriz, que tiene 35 años y tres hijos, no descarta ampliar familia. ¿Cuál será su secreto para verse cada vez mejor?

Publicidad

Paz interior
“Parece un tópico –comenta–, pero la belleza es algo que se lleva dentro. Cuando una se acepta y está segura de sí misma, eso se transmite en la mirada y en la forma de moverse. Por suerte, hoy en día no hay sólo un canon, la belleza es algo multicultural y multirracial”.

100% naturalidad
El trabajo la obliga a maquillarse y peinarse mucho, así que en sus ratos libres se relaja y opta por ir más natural. “No soy nada coqueta, sino más bien práctica. Hay días en que casi no me da tiempo ni a mirarme en el espejo”. Sin embargo, admite que le gusta cuidarse: “Es fundamental, también por una cuestión de salud”.

Lo más popular

Piel de porcelana
Sus rituales de belleza diarios son desmaquillarse cada noche y, sobre todo, utilizar crema hidratante con protección solar. “Soy bastante obsesiva con el sol, porque tengo la piel pecosa. También bebo mucha agua y es cierto que se nota. Cuando estás bien hidratada, los labios y la piel se ven más jugosos. Y procuro dormir lo máximo”. ¿Algún otro truco? “Rizarme las pestañas con una cuchara, queda mucho más natural que usando un rizador. Y, si añades una buena máscara de pestañas, ¡quedan fantásticas!”.

Dieta mediterránea
“No hago ningún tipo de régimen. De hecho, como pan, carne, jamón, pasta… Sigo la dieta mediterránea. Me encanta el aceite de oliva y creo que, en cantidades adecuadas, se puede comer de todo y estar bien”. Eso sí, tiene la suerte de que no le gustan mucho los dulces, algo que sus hijos han heredado de ella.

Gimnasio en casa
Paz no es muy aficionada a los tratamientos de belleza. “Cuando acabo un rodaje suelo hacerme una limpieza, pero mantengo bien mi piel a base de cuidados diarios. Sí soy aficionada a los masajes. Me reconfortan mucho, porque acumulo estrés en cuello y espalda”. Confiesa que antes practicaba mucho deporte, pero ahora hace años que no pisa el gimnasio. “Eso sí, hago todo el ejercicio del mundo con mis hijos. Me mantienen activa casi doce horas diarias, así que se puede decir que el gimnasio lo tengo en casa”. Y ¿qué mejor método para mantenerse en forma y feliz? A ella le funciona.