Cuidados non stop: claves para aprender a sacarle todo el partido a tu piel

Utilizar solo una hidratante durante el día es quedarse a medias en la rutina beauty. Para mantener sana y saludable nuestra piel, la regeneración nocturna es fundamental.

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La clave del éxito de un rostro bien cuidado, fresco, luminoso y rejuvenecido radica en una correcta rutina de tratamiento. ¿Cuál es el problema de la mayoría? Que esta rutina se reduce a aplicar apresuradamente la crema hidratante al levantarnos. Por eso, porque las estadísticas revelan que lo hacemos solo regular, queremos avalar lo que los expertos tienen claro: que tratar la piel solo durante el día es la mitad de efectivo que si le dedicamos unos minutos también por la noche. Porque ambos gestos son imprescindibles y complementarios, y la única manera de que la piel se conserve joven por más tiempo. Todas y cada una de las células y tejidos de nuestro organismo, incluida la piel, se rigen por un reloj interno. "De hecho, cada mañana entre las siete y las ocho, secretamos cortisol, la hormona del estrés, y gracias a ella nos mantenemos activos. Por la noche, sin embargo, empezamos a producir melatonina, que nos ayuda a descansar y relajarnos", describe el neurofisiólogo Eduard Estivill (doctorestivill.es). Por eso, porque nuestro organismo se comporta de diferente manera en ambos ciclos, es por lo que debemos cuidarlo de diferente forma. En la primera parte de la jornada, nuestras células están en alerta y se ocupan de defenderse, mientras que por la noche están en modo REM y les toca emplearse a fondo en la regeneración celular.

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Por el día, protege y redensifica

¿Cómo podemos aprovechar estos procesos naturales? "Los tratamientos de noche actúan complementando a los de día, y ambos deben estar formulados y tener texturas distintas porque la piel tiene necesidades diferentes según las horas", advierte Marie Hèlene Lair, directora científica de Clarins. Por lo que respecta a las cremas diurnas, lo ideal es que contengan antioxidantes, como las vitaminas C y E, que previenen el fotoenvejecimiento (manchas, arrugas y flacidez), además de favorecer la uniformidad de la piel. También el ácido hialurónico, que restaura las reservas de agua de las capas profundas y forma una película hidrolipídica protectora en la superficie", asegura el dermatólogo Carlos Morales (grupopedrojaen.com). Por supuesto, no hay que olvidar la necesidad de protegernos del sol y la contaminación ambiental. En un país soleado como el nuestro, las cremas de día deben incorporar como mínimo un SPF 20 y ser de amplio espectro, es decir, protegernos tanto de los rayos UVA como de los UVB. "Si además incorporan complejos anticontaminación, a partir de extractos de plantas, impiden que la piel se apague y se vuelva más sensible frente a los rayos solares", añade la directora de comunicación científica de Clarins. Eso sí, si tu piel ya es madura y presenta signos marcados de envejecimiento (arrugas y flacidez), "es necesario que la crema también incorpore algunos lípidos nutritivos, como la manteca de karité, que equilibra la hidratación que se va perdiendo y el aceite, de mejor absorción, así como extractos vegetales redensificantes para producir colágeno nuevo", asegura Marie Hèlene. En cuanto a la textura, las cremas de día deben ser ligeras, que se absorban rápidamente y matifiquen el rostro.

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Por la noche, combate manchas e irregularidades

"Durante las horas de sueño la producción de colágeno y elastina, sustancias responsables de la elasticidad y turgencia cutáneas, alcanza su pico máximo porque el cuerpo sintetiza más proteínas", detalla el dermatólogo Morales. En apariencia, y aunque nuestro cutis se encuentra relajado, está trabajando para favorecer la renovación celular, intensificar la circulación sanguínea y combatir el estrés oxidativo que hemos sufrido durante el día. Durante las horas de descanso, la piel digiere mucho mejor los ingredientes que le vamos a aportar. ¿Cuáles deben ser? "Es fundamental que estas fórmulas contengan principios activos como la coenzima Q10, que ha demostrado favorecer la síntesis de colágeno y elastina (se traduce en más turgencia y elasticidad cutáneas)", asegura el doctor Morales. "También son necesarias sustancias que ayuden a activar la microcirculación sanguínea, como el gingko biloba, y aquellas que durante las horas de sueño corrigen y previenen la formación de manchas", añade la experta. Para estas últimas, los laboratorios Clarins acaban de descubrir una planta, bautizada como 'fénix', capaz de arder bajo el efecto del calor y renacer de sus cenizas. "Ha demostrado una prodigiosa capacidad para reducir las manchas y la hemos incorporado a nuestras cremas nocturnas", según Marie Hèlene. De manera que cuanto más antiedad, concentrada y nutritiva sea una crema de noche, mejor. La textura debe ser más rica y consistente, para que tarde más en absorberse y permanezca más tiempo en la piel cumpliendo su misión. No te quedes a medias, para lucir una piel radiante al cien por cien.

Cremas de día y de noche Haute Exigence de Clarins, 104,50 € y 111,50 €.
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