Grasa: el retoque más natural

Los bancos de grasa permiten aislar las células madre para obtener rellenos enriquecidos que se pueden emplear en un gran número de terapias de medicina estética o regenerativa.

Lo más popular

No hay duda: la grasa es “la sustancia autóloga estrella hoy por hoy”, afirma el doctor Pérez de la Romana, del Instituto Pérez de la Romana (Alicante, tel: 902 400 408). Se extrae de alguna zona del cuerpo en la que sobre y se inyecta en otra en la que haga falta rellenar. Así de simple. En opinión del doctor Julio Millán, jefe de Cirugía Estética del Hospital Ruber (Madrid, tel: 914 069 675), “a medida que hemos ido conociendo las características de la grasa, rica en células madre, se han ido encontrando nuevas aplicaciones”.  

Publicidad

Técnicas depuradas
Los protocolos para extraerla y aprovecharla al máximo se han ido sofisticando a pasos agigantados: “Al principio –describe el doctor Millán– aspirábamos la grasa con un liposuctor y luego la infiltrábamos, pero se reabsorbía en un porcentaje muy alto”. Ahora se mezcla con preadipocitos tratados, con lo que se consigue aumentar el volumen de la grasa y la capacidad para prender (algo parecido a echar raíces y crecer) con éxito en las zonas elegidas. De hecho, con este nuevo avance apenas se reabsorbe un 20 %. Con esta técnica, llamada lipofilling, se consiguen, según la doctora Shirin Zarbakhsh, directora médica de Zar y Zar (Madrid, tel: 918 709 838), “excelentes resultados en rejuvenecimiento facial permanente”. Se utiliza fundamentalmente para restaurar el óvalo facial, suavizar los surcos nasogenianos, las arrugas del entrecejo y de la frente o perfilar los labios. También se emplea en el cuerpo, tanto para aumentar alguna zona como para corregir asimetrías, especialmente en el pecho, atenuar cicatrices o rellenar zonas hundidas. Eso sí, “la condición indispensable para que podamos realizar un lipofilling es que el paciente tenga la cantidad y la calidad de grasa apropiada”, explica la doctora Zarbakhsh.

Lo más popular

Evoluciona contigo
Es muy importante tener en cuenta que la grasa que se inyecta y que prende no se reabsorbe. Esta va a variar de tamaño según cambie el paciente de peso, de forma que ‘engordará’ y ‘adelgazará’ con cada persona: “Por eso hay que controlar el volumen inyectado, especialmente en pacientes jóvenes, ya que los cambios hormonales a lo largo de la vida pueden modificar su morfotipo”, advierte la doctora Zarbakhsh.
Una de las últimas zonas en las que se realiza la técnica del lipofilling es en la región malar (Clínica de la Fuente, Madrid, tel: 915 638 464). Se emplea para mejorar las proporciones faciales, recuperar el volumen perdido por alguna enfermedad o medicación y como rejuvenecimiento general después de realizar un lifting. Para realizarlo se necesita una pequeña cantidad de grasa que normalmente se extrae del abdomen (desde 3.000 €).

Consigue buena cara
El doctor Antonio de la Fuente utiliza también la grasa autóloga en la zona de la ojera para solucionar problemas como un surco lacrimal muy marcado o trastornos de pigmentación. Como resultado, se integra más el párpado en la mejilla, e incluso mejora el tono de la piel. Se puede realizar sola o como complemento a una blefaroplastia (desde 3.000 €).
El pómulo es otra de las partes de la cara que se pueden beneficiar de este tratamiento. Se utiliza en rostros muy planos para dar un poco de forma, y en pacientes maduras con el fin de rejuvenecer los rasgos, recuperar la firmeza y los volúmenes (desde 2.000 €). Lo realizan los doctores Rubén García Guilarte (Madrid, tel: 914 025 184) y Vicente Paloma Mora (Barcelona, Centro Médico Teknon, tel: 933 933 181).
En la clínica Porcuna & De Benito han desarrollado un nuevo protocolo: el lifting de vector individual combinado con grasa autóloga. Según el doctor Antonio Porcuna, es “menos invasivo, con resultados más naturales y respeta las características de cada paciente”. En esta combinación de técnicas hay que analizar detenidamente el proceso de envejecimiento del paciente para definir en qué dirección se debe estirar cada zona del rostro, durante el lifting, y determinar qué partes están más deprimidas para rellenarlas con grasa, durante el lipofilling (desde 5.000 €).

Por delante y por detrás
Los tratamientos corporales con grasa autóloga más demandados  se localizan en el pecho y en los glúteos. El más habitual es la remodelación mamaria. Además de reconstruir pechos mastectomizados, se corrigen asimetrías o se aumenta ligeramente el tamaño del pecho sin tener que recurrir a implantes. Para esto último se necesitan entre 250 y 600 cm3 de grasa para ambos pechos (aunque al paciente hay que extraerle algo más). Una vez tratada la grasa, se van poniendo pequeñas cantidades mediante cánulas alrededor y bajo la glándula mamaria (7.000 €).
La zona del cuerpo en la que más se van a centrar los implantes autólogos en los próximos años va a ser el trasero, técnica que ya realizan los doctores Millán y Pérez de la Romana. En el lipofilling de glúteos, se inyectan unos 250 cm3 de grasa en cada nalga (del abdomen, cartucheras...). El resultado: más proyección y una mejora del contorno de la silueta.
Un último dato: para rellenar unos pómulos la cantidad total de grasa que se necesita es la que cabe en un tarro de crema facial. Para unos pechos o un trasero es más o menos la suficiente para llenar un cartón de leche.