Bétox

En unos meses, el bétox en gel puede llegar a nuestro país. Ante este hecho los expertos analizan el futuro de la toxina más célebre del mundo. Eliminar las arrugas en minutos a golpe de crema... ¿es el fin o el principio de una era?

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Se encuentra en la última fase para ser aprobada por la Food and Drugs Administration americana (FDA) y, dada la eficacia que ha demostrado en todos los ensayos clínicos, la primera versión gelificada del bótox tiene toda la pinta de empezar a comercializarse este mismo año en EE.UU.”. Son palabras del doctor Rafael Botella-Estrada, dermatólogo del hospital universitario La Fe (Valencia) y experto en el uso de la famosa toxina. Capaz de atenuar arrugas en un gesto y sin causar ni un solo hematoma, esta nueva fórmula podría cambiar para siempre la forma de entender la dermatología estética. Los expertos despejan nuestras dudas acerca del presente y futuro de este bótox deconstruido.
Lo último: en gel
La inyección de toxina botulínica es el procedimiento cosmético más popular en EE.UU. Es una de las conclusiones que se expusieron durante la Primera Reunión Europea de Dermatología, celebrada en Madrid. No es de extrañar: esta técnica ha demostrado ser la más eficaz, inocua y segura de todas las antiage. Sin embargo, el bótox también tiene sus limitaciones. Según el doctor Botella-Estrada, “su tradicional condición de inyectable lo ha convertido en un fármaco no apto para personas ‘antipinchazos’ y ha sido también la responsable del efecto secundario más clásico del bótox: los moratones postratamiento. Era cuestión de tiempo que los laboratorios empezaran a investigar nuevas fórmulas”. La madre del primer bótox en gel se llama Revance Therapeutics, y su eslogan, (‘Desterramos las agujas de los tratamientos estéticos’), no deja lugar a dudas sobre sus intenciones”.

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Según Eduardo López Bran, director de Instituto Médico Estético de Madrid (IMEMA), de ser aprobada, la fórmula llegaría a España el año que viene y se aplicaría en la consulta del dermatólogo. “Todavía no sabemos ni el precio ni la duración de sus efectos, pero todos los estudios realizados apuntan a que se trata de una técnica eficaz, indolora, segura y con una duración similar a la actual”. Lo que sí se sabe es que la fórmula en cuestión está especialmente diseñada para tratar las arrugas del contorno de los ojos y paliar la hiperhidrosis (sudoración excesiva). Sin embargo, según el doctor Ricardo Ruiz, director de la Clínica Dermatológica Internacional de Madrid, “si finalmente se legaliza, es de esperar que en un futuro próximo se apruebe también para el tratamiento de otras arrugas de expresión clásicas, como las de la frente (que son las que habitualmente se tratan con la toxina botulínica tal y como hoy la conocemos) o el labio superior.
Botox casero: ¿una utopía?
La posible legalización de la fórmula ha provocado que se hable ya del siguiente nivel: “Si el gel se aprobara, podría cambiar para siempre el modus operandi de la técnica, que podría llegar a practicarse fuera de la consulta del dermatólogo y al margen de supervisión médica”, asegura Botella-Estrada. Este supuesto ha generado controversia en el sector médico-estético. Según el doctor Miguel Chamosa, cirujano, presidente de Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética (SECPRE) y director de la clínica que lleva su nombre, “la aplicación del bótox, mediante inyecciones o geles, exige un conocimiento profundo de la anatomía facial que solo posee un dermatólogo experimentado”. Habrá que esperar...
¿Sabías que...
● La Sociedad Americana de Cirugía Plástica ha hecho público un interesante dato: el año pasado las técnicas mínimamente invasivas experimentaron un incremento global del 6 %. De todas ellas, el bótox fue la que más creció, con un aumento del 8 %.
● Además, según la misma institución, el 48 % de los tratamientos con bótox se realizan a mujeres de entre 35 y 50 años.
● El año pasado se realizaron 5,7 millones de técnicas con toxina botulínica solo en EE.UU.
● Según el doctor Moisés Martín Anaya, director de clínica que lleva su nombre, el bótox es también un aliado de la medicina, ya que su uso para tratar contracturas musculares es cada vez más frecuente.