Bálsamo, la nueva textura

Antes eran pasto de pieles secas y castigadas. Ahora, estos ‘ungüentos’ se reformulan y se convierten en el sueño de toda piel madura. Si aún no has descubierto los bálsamos, no sabes lo que te pierdes.

Untuosos, densos y con cuerpo. Así son los bálsamos, las nuevas cremas antiedad que prometen devolver el esplendor a las pieles secas, con falta de nutrición o castigadas por factores medioambientales. Aunque no son aceptadas por todos los públicos (no suelen ser del agrado de las pieles grasas), sí que pueden ser utilizadas como tratamiento puntual en cualquier piel que se sienta ‘machacada’, como ocurre después de una temporada de sol y mar. Los bálsamos de antes dejaban la piel con sensación grasa durante horas y se reservaban casi exclusivamente para la noche y para pieles con falta de nutrición o muy secas. Los actuales la nutren, pero se absorben con rapidez y la sensación que queda es la de confort. Aportan lípidos, retienen el agua dentro de la piel y la dejan luminosa.

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De izquierda a derecha, de arriba a abajo:

Crema de noche Ultrarich Dream de Ami Iyök.

Crema Extra rica de Hervé Hérau.

Bálsamo de contorno de ojos y labios de Montibello.

Bálsamo de noche Aromessense Marjolaine de Decleor.

Bálsamo Super Aqua Creme de Gerulain.

Bálsamo para el controno de ojos Serenage de Avène.