Duelo de reinas

La visita de estado de Rania y Abdalá de Jordania a Madrid lleva semanas despertando curiosidad, no tanto por motivos políticos como estéticos. Letizia y Rania, frente a frente, en un duelo de belleza y elegancia que cada vez que se produce hace correr ríos de tinta.

Lo más popular

Son seguramente las dos reinas más bellas del mundo. Por eso, son muchas las veces que se ha comparado a la Letizia con la soberana jordana, especialmente desde que la periodista comenzó a someterse a distintos cambios estéticos que cada vez le hacían más parecida a su 'rival'.

Para el encuentro, la reina Rania optó por un vestido en azul bebé, que cubrió con un abrigo a cuadros blancos y rojos, de Fendi. Remató el estilismo con un bolso al tono del vestido, también de la casa italian, zapatos de 'animal print', de Christian Louboutin, y pendientes de perlas de Dior. Letizia lució un vestido en 'tweed' rojo, de Felipe Varela, y zapatos de Hugo Boss y 'clutch' de Adolfo Domínguez, al tono. La española estaba más acertada.

Publicidad

Letizia también ganó en estilo de maquillaje y pelo en este último cara a cara que se ha producido en Madrid con motivo de la visita de los soberanos jordanos a nuestro país. Si bien es cierto que aunque cada vez sus rostros son más parecidos, ni que los retocara el mismo especialista,  desde que la española decidió cortarse el pelo ha sumado muchos puntos a su favor.

Lo más popular

Para recibir a Rania, Letizia utilizó todas sus armas: vistió de rojo, un color que le favorece, y despeinó su bob, que le da un aspecto mucho más juvenil que cuando lo lleva pulido. En el rostro se aplicó el colorete justo, en crema que le hace la piel más jugosa, y el labial sindo rojo no era extremo. Los ojos, maquillados también lo justo y con sus megapestañas al viento. Triunfó.

Rania también acertó con su maquillaje, aunque se decantó por tonos tierra para los ojos, melocotón para las mejillas y un rosado en los labios. Estaba muy guapa, pero le fallaba el cabello. Ya no se llevan esas melenas tan capeadas y exageradas. Como novedad, únicamente se ha recortado un poco el flequillo.

Y para terminar me permito una frivolidad más de moda que de belleza, los impresionantes zapatos que una y otra llevaban. Una stilettos en serpiente en tonos rosados. La otra salones con tacón más ancho. Rania ganaba en centímetros.