¿De verdad sabes aplicarte la crema?

Te has comprado el último tratamiento de belleza y sin embargo no notas el efecto deseado. Puede ser que hayas puesto demasiadas espectativas y también que no te lo estés aplicando correctamente. Descubre los cinco errores más comunes.

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Quizá lleves años siguiendo una rutina diaria de belleza o puede que seas recién llegada. En cualquier caso, sigue leyendo para no cometer los cinco errores más comunes que cometemos a la hora de aplicarnos una crema. 

1. No limpiar correctamente el rostro antes de aplicar el tratamiento. Para que una crema funcione es indispensable que la piel esté limpia. Si no, la suciedad puede impedir que los principios activos penetren. Y si penetran, el efecto no será el deseado. Lo ideal sería utilizar productos específicos de limpieza, e incidir en este aspecto sobre todo al final del día.

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2. Aplicar demasiado producto. No por aplicar más producto de una sola vez vas a lograr conseguir efectos más rápidos o mejores resultados. Lee los consejos de los fabricantes y aplica la cantidad justa para que se absorba con facilidad. Pasarse con la crema tapona los poros y provoca brillos en la piel.

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3. Usar el mismo producto en el contorno que en el resto del rostro. Cada zona tiene unas necesidades distintas y en concreto la del contorno del ojo es más fina y tiene más tendencia a las arrugas. No necesita productos muy emolientes ni que los apliques frotando. Otro error importante.

4. No escoger los cosméticos que nos van. Elegir el que nos ha recomendado una amiga o usa la vecina. Déjate asesorar y explica bien tus problemas y necesidades.

5. No seguir una rutina, no ser constante. La efectividad de un tratamiento no se nota en unos días, quizá ni siquiera en semanas. Lo normal es que termines el tratamiento entero, es decir, el tarro y seas constante aplicándotelo todos los días.