Cosmética solidaria

Cosméticos que vienen con una buena causa

Parece que la palabra 'solidaridad' se ha puesto de moda de un tiempo
a esta parte en el ámbito de la belleza, pero hace ya más de dos
décadas que se pusieron en marcha las primeras iniciativas solidarias.
Fue Evelyn Lauder, del grupo Estée Lauder, quien inició una campaña de
concienciación contra el cáncer de mama y creó el lazo rosa que hoy es
símbolo mundial de esta enfermedad. Su empeño fue tal que enviaron el
famoso lazo a la Casa Blanca, a la primera dama de EE.UU. de entonces,
Hillary Clinton. El presidente y su mujer se involucraron hasta el punto
de proclamar el 19 de octubre el Día Nacional de la Mamografía, que ha
terminado siendo el Día Internacional del Cáncer de Mama. Desde entonces
hasta ahora se han distribuido más de 115 millones de lazos en todo el
mundo y se han recaudado 350 millones de dólares.

Una de las primeras
caras conocidas que se unieron a este proyecto fue la de la actriz
británica Liz Hurley, afectada por una experiencia personal. Su abuela
materna murió de esta enfermedad y ella no lo dudó cuando en 1995 la
compañía Estée Lauder le pidió ser imagen de su campaña: "Quise hacer
algo significativo por mi abuela, que era una mujer llena de energía, y
por todas aquellas mujeres a las que mi imagen les pueda recordar lo
importante que es, por ejemplo, pasar una revisión anual", reconoce.

Ayudas de mujeres para mujeres
Hurley
no es la única famosa que une fuerzas contra el tumor más frecuente en
la mujer occidental. Esta enfermedad se cura en el 98 % de los casos si
se detecta a tiempo. En nuestro país, la cantante Chenoa lució el Día
del Cáncer de Mama la camiseta de Avon 'Pequeños gestos salvan vidas',
cuyo coste fue destinado a la causa, y desgastó zapatilla en la marcha
solidaria organizada por la firma, que en veinte años ha recaudado
cuatro millones de euros. ¿Su motivación?: "Es mi manera de dar fuerza a
los que padecen la enfermedad", nos cuenta. Avon también participa en
proyectos internacionales contra la violencia sexista. Por su parte, la
Fundación Stanpa (creada por la Asociación Nacional de Perfumería y
Cosmética) ha pensado en las mujeres que ven peligrar su autoestima por
los efectos secundarios de los tratamientos oncológicos, y ha preparado
talleres de cosmética y maquillaje específicos. La firma Skeyndor dona
dos euros por cada kit de su CC-Cream y gloss labial vendido; y la marca
Salerm, uno por cada envase de sus productos. Suma... y sigue: Carolina
Herrera Perfumes trabaja en iniciativas de educación, y Masglo propone
manicuras cuyos beneficios van a las unidades de cáncer de mama de los
hospitales.
Pero, además, las ayudas se han centrado en todas las
mujeres que participan en el proceso de creación de un cosmético o en la
recolección de las materias primas empleadas. Por ejemplo, Lush destina
un 2 % de su inversión (más de 1,5 millones de euros) a lograr un
reparto equitativo entre productores y compradores; Galénic a hacer que
las condiciones de extracción del aceite de argán, conocido como el 'oro
del desierto', sean favorables. The Body Shop provee de asistencia
médica, educación y viviendas a una asociación en Ghana centrada en la
manteca de karité, y Weleda, además de realizar acuerdos de comercio
justo y protección del medio ambiente, nos cuenta que ofrece sueldos
coherentes a sus empleadas.

Parques en hospitales
Quizá,
una de las iniciativas más aplaudidas ha sido la de la firma Kiehl's en
colaboración con la Fundación Juegaterapia. Así, el pasado mes de
octubre Kiehl's presentó una edición limitada solidaria de su segundo
producto más vendido, Powerful-Strength Line-Reducing Concentrate, cuyos
beneficios van destinados a la Fundación Juegaterapia, que ayuda a los
niños enfermos de cáncer tratando que su estancia en los hospitales se
haga mucho más llevadera. Su lema es: "La quimio jugando se pasa
volando", e instala videoconsolas en las habitaciones de oncología
pediátrica y construye jardines en los hospitales para que todos los
niños ingresados puedan disfrutar de ratos de juegos al aire libre
mientras reciben sus tratamientos. Ya se han construido dos jardines en
los hospitales 12 de Octubre y La Paz, de Madrid, y actualmente se están
recaudando fondos para la edificación de otro en el hospital La Fe, de
Valencia. La iniciativa de Kiehl's no puede estar obteniendo mejores
resultados.

Publicidad

Agua perfumada

Jardín de Vie Rose de Weleda , para ayudar al cultivo orgánico de rosa de Turquía, 20 €.

Bálsamo de manos

Soft Hands , contra la experimentación animal, de The Body Shop , 7 €.

Publicidad

Barra de labios

Heat Wave de Avon . La marca se centra en el cáncer de mama, 6 €.

Bálsamo de cuerpo

Argane de Galénic , en pro de las condiciones laborales, 31 €.

Publicidad

Crema de manos

Hand Relief , edición limitada de Aveda , contra el cáncer de mama, 28 €.

Sérum

Powerful Strenght Concentrate de Kiehl's , ayuda a niños con cáncer, 57 €.

Publicidad

De mujer a mujer

Avon, a por todas . La firma lucha contra el cáncer de mama, la violencia de género y a favor del medio ambiente. No destina un porcentaje de sus ventas, pero organiza iniciativas como la marcha solidaria que lidera la cantante Chenoa.

Para los niños hospitalizados

Kiehl's, con los niños. La firma ha lanzado una edición especial de su segundo producto más vendido, cuyos beneficios van destinados a la Fundación Juegaterapia, que construye parques de juegos en los hospitales. Ya hay dos en Madrid, en el 12 de Octubre –en la foto–, y en La Paz. Además, está en proyecto un nuevo parque en La Fe, de Valencia.

Publicidad

Comercio justo

Weleda y su comercio justo. La firma tiene varios proyectos de comercio justo, entre ellos el de la recolección de la rosa damascena en Turquía.

Por la sanidad y desarrollo

The Body Shop, por una sanidad digna. Con el dinero de la recogida de diversas materias primas se financia el acceso a la sanidad o la construcción de pozos en zonas en desarrollo.