En el Libro VII de la República, Platón nos presenta el mito de la caverna. El mito de la caverna describe a unos hombres que desde niños fueron encadenados para vivir en el fondo de una cueva, dando sus espaldas a la entrada de la cueva. Atados de cara a la pared, su visión está limitada y por lo tanto lo único que ven es la pared de la caverna sobre la que se reflejan modelos o estatuas de animales y objetos que pasan delante de una gran hoguera. Con la ayuda de un hombre superior uno de los hombres huye, el camino a la salida es difícil pero finalmente sale a la luz del día, la luz lo deslumbraba, le producía ceguera momentánea y dolor, esperó a que fuera de noche para irse acostumbrando a la tenue luz que reflejaba la luna, luego la luz del día al amanecer y, finalmente pudo adaptarse a la luz del sol. Entonces se dio cuenta, de que había vivido engañado toda su vida, con las imágenes reflejadas en el fondo de la cueva, regresa a la caverna diciendo que las únicas cosas que han visto hasta ese momento son sombras y apariencias y que el mundo real les espera en el exterior, le toman por loco y se resignan a creer en otra realidad, ellos solamente creen en la realidad de las sombras que se reflejan en el fondo de la caverna. (http://html.rincondelvago.com/el-mito-de-la-caverna_platon_2.html)
¿Cuáles son TUS engaños? Los que a pesar de la evidencia de que lo son prefieres seguir viviéndolos?
Yo pienso que todos vivimos en nuestra propia caverna y eso nos hace no poder conseguir nuestros sueños. Esto les pasa a las personas indecisas como yo, que día tras día viven en su caverna. A veces se asoman a la entrada y durantes unos minutos sienten la esperanza de que podrán alcanzar sus sueños, pero no pasan de ahí por miedo, inseguridad... y vuelven a la caverna.
Yo prefiero la realidad, no se puede vivir de sueños si eres una persona con una familia que mantener. Los grandes sueños son para aquellos que se lo pueden permitir. Al resto solo nos queda la esperanza, de conseguir un trabajo mejor, de tener vacaciones, de que nuestros hijos aprueben con buena nota...