Nuevas técnicas para reducir el dolor

​Desde técnicas no invasivas y centradas en la psicología hasta otras que generan de forma autónoma impulsos nerviosos que lo combaten

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Del dolor no es posible escapar. Pero sí podemos reducirlo a su mínima expresión. Las nuevas técnicas y unidades especializadas se han convertido en el mejor aliado para combatir el dolor.

Técnicas de distracción

Estas técnicas se han valorado, incluso, como 'analgésico', según Irene Tracey, inventigadora de la Universidad de Oxford, que pudo comprobar que si los pacientes estaban distraídos sentían menos molestías al aplicarles calor en la mano. Entre ellas se encuentra la musicoterapia. Investigadores de la Universidad de Sussex y del Instituto Max Planck de Leizpig descubrieron que escuchar canciones bailables mejora la función inmunológica y, al contrario, la música ligera es muy buena para reducir el estrés. 

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Terapias de 'bio-feedback'

Tienen como misión ayudar al paciente a respirar pausadamente para eliminar patologías como el asma o el bruxismo (rechinar los dientes por la noche). Se realiza mediante la conexión de un instrumento, denominado también bio-feedback, con unos sensores colocados en la piel en varios puntos (suele ser en los dedos). Es una manera eficaz de ver cómo estamos bien y cuándo no, y aprender a modificarlo de manera autónoma. Las sesiones se realizan bajo la supervisión de psicólogos, neuropsicólogos y psquiatras. 

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Implantación de un neuroestimulador

Entre las técnicas más novedosas destaca la implantación de un neuroestimulador, un dispositivo que se  coloca con cirugía y que acaba con el dolor transmitiendo impulsos eléctricos al sistema nervioso. Es algo parecido a masajear el hueso del codo después de un golpe: el masaje enmascara la sensación de daño. España cuenta con más de 180 unidades de este tipo, tanto en hospitales públicos como en centros privados. 

El poder de no sentirse solo

Compartir el dolor con otras personas hace que disminuya. #FFPaciente es un hashtag que puedes encontrar en Twitter y a través del cual puedes "conectarte con otras personas que hayan pasado o estén pasando la misma situación que tú", explica Pedro Soriano, enfermero y creador de esta inciativa. Con esto, "se crean pacientes interesados en el autocuidado, en formarse y en participar activamente en todo lo relativo a su enfermedad", afirma. De hecho, Maite Angulo, jefa del servicido de Traumatología del hospital Puicerdà, no duda que la actitud en el proceso de recuperación es importante: "No es una hipótesis, sino una evidencia que se traduce en menos estancias hospitalarias".