Cómo curar un corazón roto, por ​Alena KH y Sofía Rhei

Son las autoras de dos novelas sobre relaciones perdidas y soledades. Al escribirlas, Alena KH y Sofía Rheise han convertido en las mejores terapeutas emocionales.​ ¿Aún no las conoces?

Lo más popular

"El perdón no es la vuelta a la confianza"

Un año y un día. Así se titula la primera novela de Alena KH, una escritora nacida en Bielorrusia y autora de un interesante blog llamado Intersexciones, en el que las relaciones de pareja son las protagonistas. Hablamos con ella de amor y desamor, por supuesto.

Un año y un día. ¿Qué significa ese tiempo?

No recuerdo de quién es la teoría, pero se basa en que un año y un día es el tiempo necesario para empezar a olvidar a alguien. Básicamente porque durante un año cada fecha fue significante con respecto al año pasado, el verano pasado en que hicisteis ese viaje, por ejemplo, pero al año y un día, ese mismo día del año pasado ya estabas sola y mucho peor que ahora. Así, un año y un día es el tiempo que necesitas para poder comenzar a ordenar tu vida. No quiere decir que olvides.

Publicidad

¿Crees que podemos curarnos las heridas del amor leyendo historias como la que has escrito?

Más que a curar, estas historias nos ayudan a dejar de sentirnos un poco locos, porque nos hacen darnos cuenta de que hay muchas personas en el mundo que viven lo mismo que vivimos nosotros. En situaciones en las que estamos mal a nivel emocional, y a pesar de que nos digan que le pasa a mucha gente, nos sentimos un poco solos y abandonados hasta que nos vemos reflejados en una historia, en alguien que pasa por lo mismo.

Lo más popular

Cuando tenemos el corazón roto, ¿qué pasos, qué terapias pueden ayudarnos a recomponerlo?

Yo siempre digo que nunca tenemos el corazón roto, que en realidad lo que está roto o herido es nuestro ego: a mí me han rechazado, a mí me han sido infiel, a mí... Y la única manera de curarlo es perdonar, primero a nosotros mismos y luego a los demás. Nos dolemos, a mí me han dejado, y nos culpamos, cómo no he sido capaz de ver lo que iba a pasar. Y así no podemos perdonarnos, y es un paso indispensable para empezar a curarse. Tenemos que pensar que no hay nada malo en haberse dado tan desinteresadamente ni en haber sentido algo tan puro, que un rechazo no te hace peor persona. Es simplemente eso, un rechazo.

¿Y cómo aprendemos a perdonarnos?

Queriéndonos y dándonos cuenta de que actuamos de determinada manera porque somos así, porque somos personas capaces de amar. Por eso no podemos culparnos de haber hecho algo que no es nada malo. Por eso el primer paso es darnos cuenta de que lo que hemos sentido es muy bonito. Y después ya llegará el perdón a la otra persona. Pero nunca al revés, porque no seremos capaces de perdonar al otro si no nos perdonamos antes. Cuando te perdonas a ti te das cuenta de que tú no tienes la culpa de que una persona no se haya portado bien contigo. Tú has intentado hacerlo todo bien y tienes que perdonarte si en algún momento no pudiste hacerlo. Comprendido eso, y tras perdonarte, podrás entonces entender y perdonar al otro.

¿Cómo nos sacamos de la cabeza una infidelidad?

En ese caso, creo que lo importante no es tanto la infidelidad como la traición. Es una promesa incumplida y por ello no creo que sea posible sacársela de la cabeza. Volver a confiar en la persona que te ha traicionado me parece imposible, pero hay mucho autoengaño que lleva a pensar: "No me importa". Pero la desconfianza es como un bicho que entra en tu cerebro y se va alimentando de tus miedos. No quiero decir que no la perdones: lo que no puedes es confiar en ella. El perdón no es la vuelta a la confianza. Lo que sí se puede hacer es no traspasar a nuestra siguiente relación esos miedos que nos ha dejado la infidelidad.

¿Puede un libro ser nuestro terapeuta?

Cualquier libro que leamos lo vamos a interpretar a nuestro antojo. Yo en las situaciones más complicadas de la vida me he refugiado en la lectura, en sus mundos paralelos... Creo que mucha más gente lo hace. Leer es importantísimo para superar cualquier bache, sobre todo ese dolor interno, del que hablamos, provocado por otra persona.

¿Y cómo elegimos ese libro de ayuda? ¿Quizás debemos confiar en alguien que nos quiera bien?

Sí, y, sobre todo, eso, como dices: alguien que nos quiera bien. En estos momentos no nos ayudan las listas de más vendidos ni la promoción... Creo que lo mejor sería hablar con alguien que haya pasado por una situación parecida a la que vivimos porque seguro que te va a poder dar varios títulos que te encajen y, desgraciadamente, estoy segura de que por amor hemos sufrido todos. ¿Quién no ha pasado por un desamor?

Escribir, aunque sea un diario, ¿sirve para curarnos y para exorcizar nuestros demonios? ¿Te sirve a ti?

A mí la escritura lo que hace es sanarme, plasmar mis sentimientos me ayuda. Claro que el universo en general me enferma bastante, me duelen mucho las injusticias, no me gusta la gente que no es buena, la gente injusta... Me enerva. Escribo para vomitar luego y ver qué es lo que he comido y cómo me ha sentado. Y creo que a la gente le puede servir escribir, y hacerlo desde las tripas, e indagar viendo lo escrito en el camino por el que ha llegado a una situación como la que vive. Me encanta cómo habla la escritora Marta Sanz sobre la escritura. Según ella, y no puedo estar más de acuerdo, escribir tiene que ver con "hablar de la tripa que se me ha roto".

Publicidad

¿Qué hacemos con ese pasado?

Guardarlo en un rinconcito en un cajón del cerebro y sacarlo de ahí cuando lo necesitemos. Borrarlo es un error. Recuerda la película ¡Olvídate de mí! Una relación no se olvida jamás y, además, conviene no hacerlo para no cometer los mismos errores, para no caer siempre en lo mismo, para ir aprendiendo y avanzar.

¿Nos recomiendas unos buenos libros para curarnos tras salir de una relación?

Mi libro de cabecera diría que es en estos momentos El amor no duele, de Montse Barderi. No hay lectura mejor para darse cuenta de muchas cosas, como, por ejemplo, la importancia de la ética personal para poder tener una relación sana. Y, por supuesto, nos ayuda a superarlo. "Quítate la ropa sucia, el polvo; límpiate las heridas; la batalla ha terminado", dice Montse. Es una enciclopedia de la ruptura. Después, Solterona, de Kate Bolick. Es bueno para ver los puntos de vista de una persona que quiere, que desea ser soltera. Un modo perfecto para darse cuenta de que estar en pareja no es la única opción y de que no te va la vida en ello. Si os gusta la poesía recomendaría El camino de los solos, de Elisa Berna. Una delicia. Y acabaría con dos libros en los que se pueden ver situaciones que nos interesa conocer: Crónicas del desamor, de Elena Ferrante, que indaga en el dolor femenino, y Todos los cuentos, de Cristina Fernández Cubas, porque te lleva al punto donde choca la realidad más dura con la ficción más desbordada. Ambas partes son la vida. Y a nosotros nos interesa la vida. Por eso estamos aquí, ¿no?

Lo más popular

DEL BLOG A LA NOVELA

Antes de publicar Un año y un día, una novela en la que la protagonista parece incapaz de olvidar a su expareja, Alena comenzó escribiendo un blog llamado Intersexciones, que "nació para contar mis angustias personales, emocionales, para analizar por qué no me entiendo con los hombres ni con las mujeres...". El blog se ha convertido en el punto de encuentro de mucha más gente que se pierde en este mundo de las relaciones. Y es que la forma de entender el amor cambia según la cultura, el país del que procedas... Como para no liarse.

"Huir de una situación empezando otra no es 
lo mejor"

Sofía Rhei es una escritora madrileña autora de libros de poesía, como Alicia volátil (Cangrejo Pistolero), y juveniles, como Flores de sombra (Alfaguara). Con Espérame en la última página (Plaza & Janés), su nueva novela, se descubre como una sensible cirujana de las relaciones sentimentales. En ella nos enseña los pasos a seguir para volver a descubrirnos a nosotras mismas tras pasar por la difícil etapa que sucede tras la ruptura de una relación amorosa.

¿Es posible curar un corazón roto con la ayuda de los libros? ¿Cómo?

Creo que mucho antes de que existiera la psicología como disciplina, el estudio de los caracteres, de las personalidades o tipos humanos estaba en la literatura. Es terreno clásico de los libros saber cómo gestionar nuestras emociones, por lo que no es absurdo que queramos recurrir a ellos cuando nos encontramos ante una situación que no estamos acostumbradas a manejar. Además, si lo que nos ha 'averiado' es una historia, la nuestra, es posible que otras nos ayuden y que además nos sirvan para desprogramar muchas de esas mentiras que a veces nos contamos. Tenemos mucho talento para autoengañarnos.

¿Cuánto dice nuestra biblioteca de nosotros mismos?

Muchísimo. Al final, cuando vas a casa de alguien y ves el tipo de libros que tiene no puedes evitar hacer una radiografía, no exenta de prejuicios, de cómo es esa persona. Es cierto que las lecturas pueden responder a un estado de ánimo determinado, pero en general creo que nos van definiendo.

¿Cómo podemos sanarnos tras una ruptura?

Hay que saber primero que es un proceso lento, que no hay remedios milagrosos. Tenemos que hacer un esfuerzo por conocernos a nosotras mismas, que es muy difícil. Personalmente creo que casi todos los comportamientos tóxicos parten de uno mismo. A mí leer libros de psicología me ayuda bastante. Os propongo un ejercicio: pensad por qué os gustó el último libro que leísteis e intentad explicarlo en cinco frases. Es muy complicado. Preguntarnos por qué nos gusta lo que nos gusta nos ayuda a conocernos, y esto a su vez nos ayuda a gestionar baches emocionales. Tenemos una inercia terrible hacia la culpabilidad. Nuestra cultura es muy del dolor, del tragárselo todo... Todo eso debemos llevarlo al plano consciente y preguntarnos: "¿Por qué estoy eligiendo sufrir?". Y analizar cada parte de la situación y ver qué me está haciendo daño, si es realmente por una causa externa o es por mí... Y olvidarnos de esa cultura del amor romántico que muchas veces nos da unos consejos que van contra el respeto a uno mismo y nuestra propia construcción como ser humano.

Cumbres borrascosas, Madame Bovary, Lo bello y lo triste o Sed de amor son parte de la biblioteca del personaje de tu novela. ¿Qué tienen en común?

Son algunos de los libros que muestran esa visión desgarrada y absoluta del vínculo amoroso. El mito de ese amor romántico es poderosísimo, nos viene reforzado por todos los canales, desde la publicidad a la música: escuchamos canciones que dicen cosas como "sin ti no soy nada" y nos parece normal, las bailamos. Por eso el paso número uno para trabajar una decepción amorosa es ser consciente de esta enorme presión que cursa con una entrega apasionada y esa creencia de que la otra persona nos tiene que complementar en todo como si fuéramos un enchufe. Y lo peor de ese amor romántico es que está montado para reforzar los autoengaños. Muchas veces para sobrevivir nos contamos unas películas sobre nosotros mismos que no están muy contrastadas y, tal y como está montada la pareja, se exige del otro que refuerce esos autoengaños. ¿Por qué seguir con esas mentiras piadosas? Es mejor decirle: "Esto lo haces muy bien, pero esto otro igual no es tan bueno...".

Una crítica constructiva.

Sí, me da la impresión de que en general existe la idea preconcebida de que para ser una pareja adecuada hay que mostrar un apoyo entusiasta constante.

¿Reconocernos en un personaje de ficción podría ser un paso más en esta curación?

Claro. Una de las funciones de la ficción es aumentar el abanico de puntos de vista. Muchas veces ver a ese personaje en el que nos sentimos reflejados es lo que nos hace falta, y lo que le sucede tiene una función catártica.

¿Qué tienen los comienzos que no tienen los finales?

A muchas mujeres que somos más fantasiosas, y soñamos despiertas proyectando imágenes de cine o de los libros, nos cuesta muy poco imaginar futuros estupendos, pero la realidad es otra. Cuando en la vida tienes que gestionar una situación determinada hay que parar y ver el modo real de reconstruir la historia fuera de ese mundo que imaginamos. A veces huyes de una situación empezando otra y no es la mejor opción. Deberíamos enfrentarnos a lo que está pasando, plantarle cara a la situación.

Para completar la terapia, ¿nos recomiendas unos libros que nos ayuden?

Por ejemplo, para convertir las experiencias trágicas en humor recomendaría Obras incompletas, de Gloria Fuertes. Y para sacar partido a la soledad, La isla de los delfines azules, de Scott O'Dell.

UNA NOVELA TERAPEUTICA

En Espérame en la última página, Sofía Rhei crea toda una terapia a base de lecturas que ayuda a su protagonista, Silvia, a afrontar la ruptura con su amante, un hombre casado que la ha sumergido en una relación tóxica. Libros como Una noche de invierno un viajero, de Italo Calvino, o El hombre que atravesaba las paredes, de Marcel Aymé, forman parte de su aprendizaje. Además, junto a ella aprenderás a descubrir tu nombre 'de cuento de hadas'. No el que refleja tu realidad, como ocurre con Cenicienta, sino el que te hará llegar a ser la persona que te gustaría.