Incontinencia: ponle freno

La incontinencia afecta a muchas mujeres. Si tambien es tu caso, ¡no te agobies! En tan sólo 24 horas podrías ver solucionado el problema gracias a una sencilla intervención.

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En nuestro país existen aproximadamente unos cuatro millones de personas que padecen pérdidas involuntarias de orina. Se calcula que entre el 15 y el 30% de las mujeres mayores lo sufren, lo que les acarrea problemas de autoestima y vivir preocupadas por manchar la ropa o sufrir una situación incómoda.

Cirugía revolucionaria
El doctor Eldiberto Fernández, jefe clínico del Servicio de Urología del Hospital San Rafael de Madrid, nos explica que este tema está dejando de ser tabú, pero que muchas personas todavía lo ocultan: “Quienes padecen este trastorno no deben resignarse, ya que la incontinencia tiene solución. Deben acudir a su ginecólogo o a un urólogo”.
Las llamadas incontinencias de esfuerzo –aquellas en las que, al reír, toser o hacer deporte, los músculos que deben impedir que se salga la orina no se cierran del todo– pueden remediarse gracias a una sencilla operación. “Se trata de una intervención muy rápida, con anestesia local o epidural, que en 24 horas resuelve el problema en un 90% de los casos”, explica el doctor Fernández. ¿En qué consiste? “Realizamos una pequeña incisión en la pared vaginal, a través de la cual se coloca una malla de soporte debajo de la uretra”.
Esta cirugía se aplica a mujeres que padecen este problema a causa del debilitamiento de los músculos de la pelvis, algo propio de la menopausia y en mujeres que acaban de dar a luz. Eso sí, se lleva a cabo únicamente en caso de no haber obtenido resultados con los ejercicios de Kegel (que son contracciones voluntarias del suelo pélvico), que funcionan en un 80% de las pacientes. “En incontinencias leves –comenta el doctor–, esa fisioterapia es tremendamente eficaz. También se puede probar la estimulación con aparatos”.

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Medicación útil
Hay otra novedad en este campo de la medicina que interesará especialmente a aquellas personas que sufren incontinencia de urgencia, que es la que provoca un deseo irrefrenable de orinar en cualquier momento y con frecuencia. Ahora existen fármacos bastante eficaces (llamados anticolinérgicos), cuyo propósito es disminuir las contracciones de la vejiga. Su utilización mejora la calidad de vida de los pacientes, que a menudo sienten la necesidad de levantarse de la cama varias veces en una misma noche para ir al servicio. En casos severos, se puede recurrir a la neuromodulación o ‘marcapasos de la vejiga’, que consiste en colocar un pequeño estimulador en el nervio encargado de controlar la micción.

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Más vale prevenir
La edad es un factor importante en la aparición de la incontinencia, ya que “provoca un deterioro de los músculos del suelo pélvico”, explica el doctor Fernández. “Además, la menopausia conlleva una pérdida de estrógenos, lo que también influye negativamente, y existen otros factores a tener en cuenta, como los partos traumáticos, la obesidad, la falta de ejercicio controlado o el estreñimiento crónico”.
¿Podemos prevenir de alguna forma este trastorno? Por supuesto. “Es fundamental tener hábitos de vida sanos: por ejemplo, no fumar (ya que las tosedoras tienen más posibilidades de sufrirla), evitar el sobrepeso, hacer ejercicio...”. Pero si llegamos a padecerla, el primer paso es detectar la causa. Es posible que una infección urinaria, como la cistitis, nos produzca incontinencia transitoria. “Y no olvidemos que hay otros problemas que pueden derivar en pérdidas involuntarias, como la diabetes o la esclerosis múltiple”, subraya el urólogo.
Lo importante es no dejar que la vergüenza nos impida consultar el problema, ya que existen múltiples soluciones que pueden suponer una mejora considerable en nuestra calidad de vida. Mientras tanto, se puede recurrir a compresas absorbentes. “Las hay muy buenas y de muy diferentes tipos –señala el doctor Fernández–, pero no solucionan nada, así que en ningún caso hay que dejar de consultar al médico. Prácticamente todos los tipos de incontinencia tienen solución”. ¡Son muy buenas noticias!