1. Nunca sin documentos por la oficina.
La gente con documentos en las manos parece dirigirse a importantes reuniones. Sin ellos, daría la impresión de que van a la cafetería. Sobre todo, asegúrate que llevas montones de papeles cuanto te vas a casa.
2. Usa tu ordenador y parecerás ocupada.
Pensarán que estás trabajando mientras buscas ofertas en outlets. Si te pilla tu jefe explícale que estás aprendiendo nuevas fórmulas de expansión por la Red.
3. Ten la mesa de trabajo revuelta.
Si no, pensarán que no trabajas lo suficiente. Es el volumen lo que cuenta: deja montones de papeles en tu escritorio y, si sabes que irán a tu cubículo a por un documento, entiérralo. ¡Tienes tanto que hacer!
4. Vigila tu contestador automático.
Si tu teléfono lo tiene, no contestes. No te llaman para regalarte algo, sino para que trabajes. Si te dejan un mensaje, responde a la hora de comer, que no estarán.
5. Muéstrate impaciente y molesta.
Una siempre debería parecer nerviosa y malhumorada para dar la impresión a sus jefes y a todos sus compañeros de que está desbordada.  

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6. Vete tarde de la oficina.
Sobre todo si tu jefe sigue en su despacho. Aprovecha para buscar más ofertas y cuando te marches, ya con el abrigo puesto, pregúntale si necesita algo más. No se atreverá a pedirte que te quedes.
7. Suspira intensamente para crear efecto.
Exhala de manera ruidosa cuando sepas que hay mucha gente trabajando a tu alrededor, así darás la impresión de que estás bajo presión extrema.
8. Sigue la táctica del amontonamiento.
No es suficiente construir torres altas y anchas de papeles en la mesa. Pon muchos libros en el suelo (los manuales gruesos de informática son los mejores).
9. Aprende vocabulario.
Lee algunas revistas de informática y apréndete la jerga y algunos productos nuevos. Utilízalo luego cuando hables con los jefes. Recuerda: no hace falta que te entiendan, sólo asegúrate de que les impresionas.
10. Llévate dos chaquetas.
Si trabajas en una gran oficina de diseño abierto, siempre deja una chaqueta de repuesto sobre el respaldo de tu silla y parecerá que estás aún en el edificio.