Dieta proteinada: 10 kilos en 4 meses o más

Rápidas, efectivas e innovadoras, son pefectas para gandes pérdidas de peso. Pero siempre las debes seguir bajo supervisión del especialista.

¿Has decidido quitarte de una vez esos kilos que te sobran? Perder más de 10 kilos es una cuestión muy seria que exige que lo hagas bajo un adecuado control médico. Es también muy importante que no tengas prisa y que te marques unos objetivos que sean lo más realistas posibles, tanto del peso que quieres reducir como del tiempo que vas a tardar en conseguirlo. Una de las soluciones más efectivas en estos casos son las dietas proteinadas. “Con ellas no se pasa hambre y los resultados se alcanzan muy rápido porque lo primero que se pierde es el almacén de grasa del cuerpo”, destaca Dennys Ramírez. Además, si lo haces siguiendo los consejos del especialista tendrás un magnífico regalo extra, asegura: “Asentar unos buenos hábitos alimentarios que podrás seguir toda tu vida”. Las dietas de proteínas funcionan como una caldera, ya que obligan al cuerpo a quemar la grasa acumulada. Este tipo de dietas, describe la doctora Martínez Riquelme, “tiene como objetivo reducir los lípidos y los glúcidos de la comida, manteniendo el aporte de proteínas. Obligan al cuerpo a consumir sus propias reservas, primero de glúcidos y luego de lípidos”. Al hacerlas, hay que tener en cuenta dos cosas: suprimir las grasas y los azúcares, por un lado, y tomar proteínas de alta calidad, por otro. Así te aseguras de que estás perdiendo grasa y no masa muscular y que tu cuerpo tenga toda la energía que necesita para funcionar a la perfección.
Fase a fase. Si te animas a probar una de estas dietas tienes que tener en cuenta su coste: entre 8 y 15 euros en preparados de proteínas al día, a los que hay que sumar otros 60 euros de vitaminas y 100 más por la consulta médica (en el caso de Siken Diet te ahorras la consulta ya que no necesitan receta y el farmacéutico será tu asesor). Después, el gasto se reduce porque tomas cada vez menos preparados y más alimentos.
Este tipo de dietas suelen estar divididas en varias fases. En la primera, todo el protagonismo se lo llevan las proteínas y las verduras. Después se introducen el resto de alimentos, de forma que sigues adelgazando y aprendes a comer mejor. La última permite estabilizar lo conseguido y evita que recuperes los kilos que te has quitado.

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