Regalos con corazón

No tienen precio, pero valen muchísimo: tu tiempo, tu entusiasmo y las ganas de hacer feliz a quienes más quieres. Hemos reunido las mejores ideas para que este año impresiones de verdad.

Lo más popular

Baby-sitter de lujo
Para: padres sin tiempo.
De: una hermana sin hijos y muy generosa.
Así se hace: la hermana soltera regala a la pareja un bono de un año para quedarse una noche al mes con los niños mientras los padres salen a cenar… ¡sin límite de hora!
Un plus: que la baby-sitter dé la cena a los niños para que la madre pueda arreglarse tranquila.

Cuadro con mucha historia
Para: una abuela que ya tiene de todo.
De: un nieto pequeño adicto a los rotuladores.
Así se hace: se trata de crear una Línea del tiempo, es decir, el dibujo de una línea con fechas destacadas y los hechos importantes del niño: “se cayó mi primer diente”, “nació Alvarito”, “aprendí a montar en bici”, “hice la Primera Comunión”, ilustrado con fotos o con dibujos suyos.
Un plus: incluir alguna foto de la abuela y el nieto.

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Amor en conserva
Para: una madre que piensa que su hija no la necesita.
De: hija desapegada que ya no vive con los padres.
Así se hace: consiste en llenar un tarro de mermelada (al que hay que quitar la etiqueta) con muchas tiras de papel en las que, en distintos colores y con diferentes letras del ordenador la joven escribe “Te quiero, mamá”.
Un plus: llamarla más a menudo.

Tarde casera de spa
Para: una mujer estresada.
De: pareja con buenas manos.
Así se hace: ella llega a casa y, sorpresa, está limpia, recogida y tranquila. En el baño le espera una aromática bañera llena de espuma. Ella se baña, y su pareja/asistente le ofrece té, bombones, champán, zumo… Después, albornoz, descanso y masaje en la espalda con aceite esencial.
Un plus: esa misma noche él también puede hacer la cena, recoger la mesa, sacar la basura...

Lo más popular

Recetario familiar
Para: hijos adultos.
De: madre con tiempo y buena memoria.
Así se hace: hay que elaborar para cada hijo un cuaderno con las recetas de la familia. Lo mejor es que incluya un montón de anécdotas: aquella Navidad que se le quemó el asado y hubo que cenar solo guarnición, el plato favorito de cada hijo…
Un plus: dibujos, fotos, juegos de caligrafía… Que el cuaderno sea entrañable.

‘Tuppers’ para todo un mes
Para: hermana que se ha ido de casa y come fatal.
De: hermana con gran sentido de la organización.
Así se hace: la hermana, la madre y alguna prima preparan el menú completo de un almuerzo para 15 días. Cada una puede cocinar su especialidad para dos veces con la idea de que sirva para un mes. Lo congelan por raciones.
Un plus: llevar ‘el pedido’ en dos tandas, por si no cabe en el congelador.

Grandes éxitos customizados
Para: ese marido al que dedicamos poco tiempo.
De: su mujer con poco tiempo pero mucha ilusión.
Así se hace: se trata de grabar en un USB o en el iPod las canciones de la pareja.
Un plus: dejar a los niños con algún familiar durante unas horas, poner la música en casa y dejarse llevar.

Álbum hecho entre todos
Para: abuelos que cuidan a diario de sus nietos.
De: hijos y nietos.
Así se hace: el objetivo es confeccionar entre todos un álbum con fotos, comentarios, dibujos, recortables, etc. de todos los nietos contando lo guay que son los abuelos. Cada uno de los hermanos se debe ocupar de que sus hijos hagan su parte, que han de dársela al que se encargará de pegarlo en unas cartulinas tamaño folio, graparlas y montar la portada.
Un plus: organizarse para dar a los abuelos un día de ‘vacaciones’ a la semana: “Miércoles sin niños”.

Un juego sexual
Para: novio necesitado de novedades eróticas.
De: novia con espíritu aventurero.
Así se hace: se trata de escoger una buena música y una buena iluminación en el dormitorio, ponerte una ropa sexy, maquillarte, arreglarte y… ¡jugar a probar nuevas experiencias! Importante explotar el sentido del humor todo lo posible.
Un plus: esa noche él manda.

Paseador de perros
Para: vecina algo mayor.
De: vecino estudiante o en paro.
Así se hace: para evitar que la buena mujer se pegue el madrugón, el adolescente le saca a pasear a su perro todas las mañanas durante el invierno. Basta con que el chaval se levante 15 minutos antes.
Un plus: de paso, traerle unos churritos a la vecina. O el pan, si tiene alto el colesterol.

Bricolaje ‘team’
Para: la amiga soltera con estilo pero poca maña.
De: su amiga lista muy bien relacionada.
Así se hace: juntar a varios amigos en su casa,  equipados como el Equipo A del bricolaje. El objetivo es reparar esos desperfectos que ella nunca arregla: el cuadro que siempre está torcido, una pata floja de la silla de comer, la lámpara que nunca se ha colgado, el gancho descuajaringado de la ducha…
Un plus: coser el dobladillo de la cortina del salón y enseñar a programar el DVD (mínimo media hora).

‘Love tour’
Para: la novia que ya tiene el bolso de la temporada.
De: novio ‘romanticón’.
Así se hace: en un plano enorme de la ciudad, él marca los rincones más significativos de la relación y pega o pinta o marca un dibujito alusivo. Pone número y nombre a cada lugar y, en el margen, explica lo que sucedió en el tour de la relación.
Un plus: regalar, junto con el mapa que tanto trabajo ha dado, unos ‘manolos’, o un iPhone…

Caja de recuerdos
Para: hija que estrena adolescencia.
De: madre previsora que guarda las cosas.
Así se hace: en una caja la madre reúne objetos de cuando la niña era pequeña: su chupete, su primer dibujo, una manualidad que hizo para el Día de la Madre... pegadas en orden cronológico.
Un plus: Pasar un buen rato juntas recordando anécdotas de la infancia ante una taza de chocolate.

Carta de amor
Para: esposa que necesita que le digan “te quiero”.
De: marido al que le cuesta ser cariñoso.
Así se hace: hay que echarle valor y aparcar el miedo a resultar ridículo, porque el regalo consiste en escribir una carta de amor larga y muy romántica, como si todavía los dos fueran novios.
Un plus: decirle “te quiero”.

Bono de soledad
Para: madre multitarea.
De: hijos y marido que delegan casi todo en ella.
Así se hace: con papel se fabrica un bloque con 12 cheques. En cada uno aparece la palabra
‘soledad’ con una cantidad de tiempo especificada: un fin de semana, una tarde, dos horas, la mañana del sábado… La madre usará ese tiempo para ella sola cuando decida y para hacer lo que quiera.
Un plus: los cheques son reutilizables, ¡pueden usarse más de una vez!

¡Me lo pido!
Para: hija que está montando su casa.
De: madre desprendida.
Así se hace: no es otra cosa que regalar a la hija ese capricho de la casa paterna que siempre le ha gustado cuando vivía en ella: un cuadro, la panera de plata, esas copas de la abuela… Se envuelve en papel de regalo como si fuera nuevo y… voilà!, sorpresa.
Un plus: acompañar el regalo con una breve historia, por escrito, de él.

Clases de informática
Para: un abuelo recién jubilado.
De: nieto nativo digital con paciencia.
Así se hace: el chico, durante varias tardes, enseña a su abuelo a usar el ordenador: mandar mails, buscar en Google, bajar películas y música…
Un plus: montarle un blog al abuelo, para que comunique al mundo todo lo que sabe, mostrarle cómo usarlo y ¡entrar en su blog para que tenga una buena cantidad de visitas!