Aquí se quitan años los famosos

Entramos en una de las mejores clínicas de rejuvenecimiento del mundo. En este pueblecito de Suiza se encuentra la clínica de La Prairie, donde se esconde la pócima de la eterna juventud, un secreto que se transmite entre famosos y millonarios desde hace décadas. Y parece que funciona, porque repiten…

A juzgar por el parking lleno de BMW's, Porsches y Jaguars, uno piensa que está entrando en un Gran Casino. Y cuando nos sentamos en la recepción, la sensación es más extraña todavía porque, aunque estamos en el corazón de la vieja Europa, los integrantes de este micromundo son en su mayoría árabes, rusos y chinos.
Una ración extra de vida
La atracción que ejerce esta pequeña clínica de 59 habitaciones es un compuesto revitalizan que se administra en dos dosis pero que necesita de supervisión médica durante una semana. Los ingredientes de esta medicina 'milagrosa' son extremadamente potentes y no se pueden tomar a la ligera.
Especialmente indicada para personas que han recibido tratamientos muy agresivos como quimioterapia, políticos después de una campaña electoral o artistas tras una gira o un rodaje, esta clínica está siempre al completo. Aunque el paquete básico cuesta alrededor de 12.000 euros (los extras van aparte). Pero nadie se siente enfermo, porque los 60 especialistas que atienden a los pacientes tienen, además de un curriculum como cardiólogos, oncólogos o ginecólogos de primer nivel, un aspecto saludable y bronceado de jugadores de golf.

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Parece ser que el compuesto le da un impulso tan enorme al sistema inmunológico que las enfermedades comunes como una gripe o un resfriado tardan dos años en volver a presentarse. ¿El resultado? Personas mucho más activas que recuperan las ganas de cuidarse, de comer bien, de hacer ejercicio. Agilidad mental y agilidad del cuerpo. ¿Alguien da más?
Medicina del bienestar
Claro que, aunque el desayuno se sirve en la cama (articulada, como de hospital), no todo es medicina aquí. Piscina de agua salada, baños de algas, enfermeras en vez de mayordomos, un chef de lujo para que las comidas dietéticas no sean tristes, masajistas capaces de estirar los cuerpos más contracturados, tratamientos de estética hi-tech

Los tratamientos no desmerecen de un centro de estética de Miami. Pero nadie viene aquí en busca de una piel más luminosa o unas infiltraciones de botos. Ellos y ellas pagan por recuperar esa sensación de levantarse por la mañana contento y de un salto. Por volver a tener el cerebro a pleno rendimiento y el cuerpo a tono. ¡Ay! ¡Qué tiempos aquellos!