6 claves para relacionarte mejor

Lo llaman ‘inteligencia afectiva’. Algunas personas son muy hábiles para caer bien, y otras, la verdad, no tanto. Pero el ‘alma de la fiesta’ ¿nace o se hace? Si sigues los consejos de Teresa Baró en ‘La gran guía del lenguaje no verbal’ (Ed. Paidós), que te quieran será pan comido.

Lo más popular

¡Alegra esa cara!
Las personas optimistas gustan más, consiguen mejores empleos y tienen sueldos más altos. Quien es capaz de reírse de sí mismo, ahuyenta la ansiedad y resulta más franco, humilde y atractivo. Además, el sentido del humor es sexy... Está comprobado que la risa es la señal emocional que más fácilmente se contagia –más que los bostezos– y tiene un efecto balsámico. ¡Sonríe!

Publicidad

Relax
Tal como está el patio, ¿le extraña a alguien que la serenidad y el saber estar ganen adeptos? Una postura corporal erguida y en equilibrio transmite estabilidad. Baró recomienda reflejar simetría con el cuerpo: “Sugiere control, equilibrio y orden”. Entrena tu tono de voz para transmitir determinación: sabes lo que quieres, pero escucharás a tu oponente. Si tu seguridad se basa en la flexibilidad, lo tienes todo ganado.

Lo más popular

La verdad, ¿toda la verdad? 
No, ni tampoco nada más que la verdad. Más bien lo verdadero, en su dosis justa. Si eres auténtica, extrovertida y con aplomo gustarás más. No hace falta que interpretes para que te quieran. Eso no implica que digas siempre lo que te viene en gana. Sé prudente. La autoestima seduce mientras no degenera en vanidad. Los monologuistas verborreicos aburren.

Tú, ti,te, contigo
Si quieres que alguien atienda a lo que dices basta con hablar de ese alguien. Presta atención. Ponte en el lugar del otro (en eso se basa la empatía). Sé generosa al demostrar curiosidad hacia tus semejantes. Curiosidad sin cotilleo, benevolencia en lugar de agresividad, cooperación y no competición. La dulzura y la generosidad son grandes armas.

Bienvenido ‘multitasking’
Sé voraz con tus aficiones y tus apetitos. Interésate por todo. No solo conocerás más gente, sino que resultarás más atractiva. ¿Quién puede resistirse a una cinéfila empedernida, experta sumiller, viajera incansable, practicante de bikram yoga y filántropa? Si tienes muchas aficiones, te será más sencillo interesar o, al menos, no te faltará tema de conversación con los demás.

¿Débil yo?
¿Quién lo dice? Somos actores por imperativo social. Si cuando flojeas se nota poco, los demás se sentirán más seguros. No hace falta ser una roca. Pero si te confundes o todo te sale mal, intenta reírte, no derrumbarte. ¿No hay comicidad en casi todo, de verdad? La resiliencia atrae. Eres fuerte pero sabes reírte de ti misma: no hay quien se te pueda resistir.