6 claves para... sobrevivir al verano en familia

¿Preparada para pasar las vacaciones con la familia? No contestes todavía. Espera a haber leído las seis claves para sobrevivir al verano y entonces sí, ¡a disfrutar!

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Las vacaciones son para disfrutarlas, también si las pasamos con la pareja, los hijos e incluso los suegros. La 'coach' de familia Rocío Gómez Sanabria recomienda que cada una encuentre su método, pero da buenas pistas.

1. Ten un plan. Para que las vacaciones sean como queremos, primero hay que saber qué quiere cada uno. ¿Tranquilidad o aventuras? ¿El pueblo o la playa? ¿Qué piden los padres y qué los hijos? Ponerse de acuerdo no suena fácil, pero si el plan deja fuera a alguien, si no incluye ninguna de sus necesidades, tenemos una bomba de relojería asegurada Una más, porque la convivencia aumenta el roce pero no siempre el cariño.

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2. ¿Qué puede fallar? Gómez Sanabria explica que los principales puntos de conflicto del veraneo familiar son el espacio y la comida: quién va a estar dónde, quién ordena, quién desordena, qué se come, quién lo cocina y quién lo recoge. ¿Te suena? Luego cada familia tendrá sus callos particulares: los horarios, el descanso, los ruidos, la videoconsola... los que sean. Si no los tenemos en cuenta, los acabaremos pisando.

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3. El contrato familiar. Ya nos hemos puesto de acuerdo en casa, o casi. Ahora toca hacerlo con todos los demás que vengan: los abuelos, los cuñados, unos amigos... todos. "Para que algo funcione hay que tener bien marcados los límites de cada uno", dice la coach. Pues valor y al toro. Prever los conflictos puede ser desagradable y requiere coraje, pero los beneficios son enormes. Y háblalo antes con tu pareja, también para prevenir.

4. Crear buenos recuerdos. Hay hijos que necesitan pasar tiempo con los padres y otros, especialmente los adolescentes, que quieren estar lo más lejos posible. En ambos casos se puede crear 'patrimonio familiar' si pensamos qué experiencias nos gustaría que vivieran con nosotros. Cuando los niños son muy pequeños, hay que tener claro que ellos no hacen planes de mayores. Si eres madre primeriza, tu vida ha cambiado. Entérate.

5. Prepararse para lo peor. Por muchas incomodidades y problemas que nos encontremos, siempre podemos fastidiarlo aún más. Para evitarlo hay que preguntarse cómo podríamos empeorar las cosas. ¿Ir con prisas? ¿Perder los nervios? ¿Ponernos en una cola de hora y media? ¿No llevar películas para el coche? Hay tantas formas de complicarse las vacaciones que da risa. Pues eso, reírse, tomarse las cosas con humor, también ayuda.

6. Y ¿si estalla la bomba? Las broncas se previenen o se arreglan después, pero en medio de la tormenta hay poco que hacer salvo intentar tranquilizarse. Hay quien explota y saca lo peor de sí y hay quien se lo guarda y revienta por dentro. Todo mal. Es mejor parar, irte dar un paseo y hablar a la vuelta. Si ves que estás llegando a tu límite, dilo. No podemos evitar todos los problemas, pero sí podemos afrontarlos mejor.