Cómo detectar problemas de comunicación con tu pareja

Muchos de los problemas que traen a las parejas a las consultas de psicología están directamente relacionados con dificultades en la comunicación. Toma nota de las claves para que no te pase a ti.

Muchos de los problemas que traen a las parejas a las consultas de psicología están directamente relacionados con dificultades en la comunicación. ¿Se te ocurre algo que en pareja no implique o pase por una adecuada comunicación?

Desde mi punto de vista en pareja todo es comunicación, ajuste y negociación: desde aquello que quieres y has de saber pedir, hasta la resolución de los conflictos (inevitables pero que han de resolverse de la manera más asertiva y adaptativa posible), pasando por los reforzadores (¡El principal motivo por el que estás en pareja y no sola!) que han de transmitirse adecuadamente. Y es que, en pareja, hasta el más aparentemente neutro de los silencios está comunicando algo…

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Si muchas de vuestras conversaciones no son fructíferas, si tienes la sensación de no obtener nunca lo que quieres, si se multiplican los malentendidos y se complican los planes juntos entonces es más que probable que no falle nada más y nada menos que la comunicación.

Aquí tienes ocho claves para pasar a la acción:

Haz peticiones y no demandas.dNo acuses, pregunta primero.No le critiques por cómo es, eso no va a cambiar en esencia, lo que sí puedes hacer es formular una crítica constructiva sobre algo concreto que ha hecho.No acumules emociones negativas para luego estallar, comunícalas de una en una según vayan surgiendo; buscando siempre el momento y el espacio que sean más adecuados.Da el pasado por cerrado, lo que se arregló se arregló y lo que no ha de ser perdonado: discute los temas actuales de uno en uno, sin formar enormes montañas de reproches.No generalices, pocas cosas ponen a tu pareja más a la defensiva.No seas tan sincera que llegues a herir, ciertas cosas requieren tacto pues son un ataque directo a la debilidad del otro, no te aproveches.Ajusta la comunicación verbal y la no verbal. De nada sirve que digas “no me pasa nada” si con la mirada o con el gesto te quieres comer a tu adversario.

Recuerda que sois un equipo y que un conflicto no es un un ring de boxeo sino una oportunidad para el ajuste y al mejora de la convivencia.

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