Expertas en elegir al hombre equivocado

A triunfar en el amor también se aprende.

¿Tú también has tenido la sensación de que todos los hombres de tu vida están cortados por el mismo patrón? “Esta repetición está relacionada con lo que se denomina ‘guiones de vida’ –asegura Esther Vázquez Hurtado, psicóloga clínica–. Estos guiones se forman en torno a los cinco años, en base a los acontecimientos que hemos vivido y las personas que nos rodean, y se mantienen de manera inconsciente en el tiempo. En el caso de la pareja, los guiones de vida hacen referencia a aquellas conductas que tendemos a repetir en la relación y pueden explicar por qué nos sentimos atraídas y seducidas por el mismo tipo de hombre”. Sin embargo, este guion de vida no está escrito sobre hierro: puede modificarse si lo detectamos a tiempo.

Tropezar con la misma piedra
La actriz Jennifer Lawrence y la cantante Taylor Swift son dos ejemplos de mujeres que tropiezan en la misma piedra de manera literal, dándose mil y una oportunidades con el mismo ex. La razón la aventura Patricia Ramírez, psicóloga y autora del libro Autoayúdate (Ed. Espasa): “Seguramente ese tipo de hombre fallido tenga algún rasgo de su personalidad que nos parece atractivo”. ¿Tiene solución? Parece que sí: “Igual, en lugar de renunciar a él, salvo que sea alguien que no te quiere o que te falta al respeto, debemos cambiar la forma de interactuar en la relación”, nos recomienda la psicóloga. ¿Cómo? “Céntrate en lo que te atrae de él, valora cada momento que paséis juntos, no le hagas reproches constantes... y ríe, pásalo bien, porque los buenos momentos unen aún más que los malos”, explica.

Capítulo aparte merece Oprah Winfrey, la reina de la televisión norteamericana: según ha explicado en varias ocasiones, los abusos que sufrió en su niñez la empujaron a coleccionar relaciones en la adolescencia y a vivir, ya de adulta, romances tormentosos con el mismo tipo de “personas absorbentes y dominantes”, porque “buscaba desesperadamente en los hombres aprobación y cariño”.

Todos los ejemplos anteriores tienen varios denominadores en común: mujeres triunfadoras, guapas, sexies... y solas. ¿Será que la superwoman que llevamos dentro asusta al sexo opuesto? “La mujer hoy en día no necesita a los hombres –explica Patricia Ramírez–: busca a alguien que la complemente, que la enriquezca y con quien ser feliz, no alguien que la mantenga. Esto nos ha vuelto más selectivas e, igual, no ya exigentes, pero sí con una conciencia clara de nuestras prioridades”.

Pero ¿y si nos equivocamos a la hora de establecer esas prioridades? ¿Sabemos lo que queremos? ¿Queremos lo que necesitamos? En este sentido, destaca el caso de la actriz Demi Moore y su larga lista de toy boys: del actor Ashton Kutcher al músico Sean Friday pasando por su entrenador personal, Blake Corl-Baietti, y, ahora, un yogurín de la edad de una de sus hijas. ¿Será que Demi ‘no sabe quererse sola’? Según Patricia Ramírez, “una persona con baja autoestima tenderá a buscar a alguien que supla sus carencias y la haga sentirse importante. Si eres feliz tú misma, encontrarás parejas a las que ames, no parejas a las que necesites”. Vázquez Hurtado añade: “Nuestra capacidad de dar y recibir en pareja es un reflejo de cómo nos sentimos con nosotros mismos. Cuando una mujer siente que merece ser querida, deja abierta la puerta al ‘recibir’, pero cuando no se aprecia a sí misma, florecen sus inseguridades y sus desconfianzas”.

 Vivir el presente
 Sin embargo, el caso de Demi Moore no es tan frecuente: pasados los cuarenta, según los expertos, lo que buscamos no son relaciones impetuosas y superpasionales, sino un día a día más estable. ¿Las verdaderas responsables? Las hormonas.
 Lo cierto es que la rutina es otro de los fantasmas que amenazan una relación, y aunque durante los cien primeros días todo parece de película, la química también tiene sus bajones y lo que al principio nos daba alas, en solo tres meses pasa a convertirse en pura rutina. Cosas de la serotonina... La solución, según la psicóloga Patricia Ramírez, pasa por dejar de pensar en el “para siempre” y disfrutar plenamente el presente. Cuando nos centramos en el futuro, nos olvidamos de cuidar lo que ahora sí está ocurriendo y, con ello, de mimar y alimentar la relación”.   Y aún hay más: ¿te suena eso de empezar a fijarte en si lleva los calcetines a la lavadora o si pasa la bayeta al lavabo después de afeitarse? Pues empieza a cambiar el chip desde este instante: “Pensar en todo lo que puede llevar al traste la convivencia nos hace estar pendientes de los fallos de la pareja en lugar de disfrutar de la relación”, concluye Ramírez.
 

Dar y recibir
Entregarse y no recibir lo mismo: sin duda, se trata de un clásico que puede (y debe) evitarse. La clave es “fijar límites desde el principio: dejar claro qué ofreces y qué esperas”, señala Vázquez Hurtado. Puede ser que inconscientemente des para complacer, para conjurar un futuro incierto... pero puede que te estés poniendo tú solita piedras en el camino. Como explica la psicóloga, “cuando la fase de enamoramiento idealizado finaliza, nos sentimos vacías o incomprendidas. Hemos sido educadas para dar y hemos olvidado que tenemos el derecho de recibir”. Y, además de la educación, tenemos a Hollywood, que ha hecho mucho daño a nuestras relaciones. Reconócelo: ¿cuántas veces te ha encandilado un príncipe azul de peli y has mirado a tu chico, sentado a tu lado en el sofá, pensando: “Ay, ¡cuánto te falta para ser como el de la pantalla!”? Se llama ‘mito del amor romántico’ y es eso, un mito que nos condiciona a la hora de buscar pareja. ¿Consecuencia? Cuando encontramos pareja “idealizamos el presente, nos fusionamos con el otro y olvidamos la realidad en busca de un futuro como el que nos han inculcado”, explica Vázquez Hurtado. De ahí a la ruptura (otra más) solo hay un par de comedias románticas y unos cuantos platos mal fregados.

¿Por qué rompemos?

Dos de cada mil españoles están separados o divorciados, especialmente en Canarias, Ceuta y Cataluña, que son las comunidades con más tasa de adioses legales. Según un estudio publicado en la revista Journal of Family and Economic Issues, las principales causas de ruptura son:
 ● El dinero. Queda feo discutir por euros, pero lo hacemos, especialmente en las primeras fases de la relación. Lo de “contigo pan y cebolla” se lo dejamos al refranero.
 ● La comunicación. Al principio intentamos poner siempre buena cara para que todo vaya como la seda, pero ¿cuánto de real tiene esta situación? Si no somos capaces de decir con respeto lo que pensamos y lo que queremos, mal vamos.
 ● La infidelidad. Ay, el acomodamiento. Pasado el subidón de serotonina inicial, nos volvemos vagos en la seducción y buscamos fuera lo que no tenemos en casa.
 ● Las tareas del hogar. Según los expertos, cuanto mayor es la participación de un hombre en esta labor tan prosaica, más armoniosa es la relación de pareja.
 ● Los hijos. Son fuente de conflictos tanto a la hora de plantear si se tienen como, una vez nacidos, cuando repartimos las tareas del cuidado y la crianza.

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1 ¿Por qué siempre elijo al hombre equivocado?

Si ya había logrado que tantos de mis sueños se hicieran realidad, ¿por qué no este?”. Esa es la pregunta que podríamos hacernos unas cuantas cada vez que nos exprimen una nueva media naranja, pero en esta ocasión es la actriz y cantante Jennifer Lopez quien se lo plantea en su libro autobiográfico Amor verdadero (Ed. Alfaguara). Y es que ella es toda una experta en enamorarse locamente del hombre equivocado. Pero no es la única. 

 

2 True Love, el testimonio de Jennifer Lopez

JLo habla en su biografía de su búsqueda incesante del amor y de cómo comprendió que quererse a sí misma era el primer paso para encontrarlo.

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3 Con Puff Daddy, no puedo ser

En el cine ha hecho de wedding planner y hasta de salvaparejas, pero en la vida real Jennifer Lopez no da en el clavo. Así lo reconoce en su biografía, True Love, donde narra su búsqueda del amor verdadero. Un amor que no encontró con Ojani Noa (su primer y fugaz marido). Ni tampoco junto a Puff Daddy.

4 Chris Judd, su segundo marido

Con Chris Judd, su segundo marido, apenas duró un año.

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5 Les llamaban Bennifer

Con su siguiente pareja, Ben Affleck, ni siquiera llegó al “sí, quiero”. Y es que los ‘Bennifer’, como se conocía a la pareja, rompieron horas antes de la ceremonia.

6 No doy en el clavo

Dicen que ella destruyó el vestido de novia con un ritual vudú, pero no debió de funcionarle, porque su siguiente marido, Marc Anthony, también le salió rana. Uno de sus bailarines, Casper, fue su siguiente fichaje: lo suyo duró más que un baile, pero también terminó. Ahora, se rumorea que han vuelto a intentarlo.

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7 “Una pareja no puede llenar todo nuestro vacío”

A buscar el amor también se aprende. Aurelio Conde afirma que en primer lugar “hay que fijarse en el tipo de persona que necesitamos. Solo así encontraremos a alguien que nos complemente” . Además, es importante olvidarse de los cuentos de hadas: “Pecamos de un exceso de romanticismo. Si queremos un amigo, amante, confidente, padre... todo a la vez, estaremos buscando un supermán, y quizás un hombre así no exista. Una pareja no puede llenar todo nuestro vacío. Es un elemento más de nuestra vida” . Cambiar de hábitos es una clave para dejar de tropezar en las mismas piedras: “Si salimos por los mismos sitios, por fuerza encontraremos al mismo tipo de persona –explica el love coach–. Hay que hacer un acto de humildad: si tropiezo una y otra vez con la misma piedra puede que sea porque estoy lanzando señales que atraen a un tipo de hombre con el que no encajo”.
Aurelio Conde
Love coach y director de ishtarsingles.com

8 Jennifer Lawrence

Siempre tropieza dos veces con el mismo hombre. Dos veces lo intentó con Nicholas Hoult y también con Chris Martin.

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9 Oprah Winfrey

Ha reconocido que sus problemas con el amor se deben a su baja autoestima, unida a relaciones sentimentales bastante intensas.

10 Kylie Minogue

Tiene diez exnovios conocidos, aunque confiesa que su gran amor fue Michael Hutchence.