Con la casa a cuestas

Elegir bien la empresa de transportes y organizarse con tiempo, son las claves para que cambiar de vivienda no se convierta en una pesadilla.

Si vas a cambiar de casa y te has planteado realizar la mudanza por tu cuenta, piénsatelo dos veces. Con esta decisión ahorras poco, adelantas menos y, al no contar con los medios adecuados, corres el riesgo de que se rompa más de una cosa. Por todo ello, lo aconsejable es encargar el trabajo a profesionales y, luego, ver de dónde puedes ahorrar. Así, una opción es hacer tú el embalaje y dejar el transporte a los expertos. Otra posibilidad, teniendo en cuenta que se cobra en función de la carga que se traslada, es aprovechar el cambio de vivienda para tirar trastos y mover sólo lo indispensable. En cualquier caso, tus cosas están más seguras en manos expertas. Te habrán contado que con esta opción también pueden surgir situaciones incómodas (como que te pidan más precio del pactado y en el último momento), pero esto se puede evitar eligiendo bien a la empresa en cuestión.
Para ello, si nadie te da referencias de una buena compañía, lo normal es echar un vistazo a las páginas amarillas. Dada la cantidad de negocios en este sector, conviene escoger entre aquellos que en su anuncio destacan ser miembros de una asociación tipo OCEM –Organización Castellana de Empresas de Mudanza– o AMC –Asociación de Mudanzas de Cataluña– (cada región suele tener una). De esta forma, “tienes la garantía de que pertenece a un colectivo empresarial reglado, con seriedad y calidad ya que, para ingresar, la empresa debe cumplir unos requisitos. Además, internamente se suele procurar no mantener empresas que tengan muchas quejas por su trabajo”, dice Jorge Pérez, secretario general de la Federación Española de Empresas de Mudanzas y de OCEM.

Todo sobre ruedas
Ten en cuenta que, entre junio y septiembre, los transportistas no dan abasto, así que lo primero es llamar por teléfono a varios para saber con cuáles podrías contar en la fecha que te conviene. Ya entonces, llega el momento de pedir presupuesto, algo que también debes solicitar a más de una compañía. Eso sí, para decidirte por una u otra, no valores sólo el precio; es más, desconfía de los muy baratos y rechaza aquellos que te calculen por teléfono y a ojo. Lo suyo es comparar los servicios que te ofrece cada empresa y comprobar que se cumplen ciertos requisitos que, si bien no todos son obligatorios, sí te pueden dar una imagen de la seriedad con la que trabajan. Así, por ejemplo, la visita de un técnico a tu casa para valorar la carga y, según esto, fijar el precio, no es obligatoria, pero sí recomendable.
Tras aceptar un presupuesto, deben presentarte un contrato por escrito y homologado, es decir “autorizado por el Ministerio de Fomento y que garantice que la empresa es acorde con la legalidad vigente”, explica Jorge Pérez. Este contrato, que tenéis que firmar ambas partes, debe de incluir el IVA (16%) y un seguro para el transporte, por si hay roturas o pérdidas durante el traslado.
Lo que sí es opcional, pero tendrían que comunicarte, es la posibilidad de contratar otra póliza para la manipulación, es decir que garantice el arreglo de los daños que puedan producirse desde que se empieza a mover la carga hasta su entrega. Este seguro supone entre el 0,8% y el 2% del valor que declares.
Si se cumplen estos pasos, es difícil que surjan problemas y, a una mala, tendrás los papeles necesarios para reclamar ante la dirección general de Consumo de tu Comunidad, en la Junta Arbitral de Transportes o en el Juzgado.

El precio justo
El coste del traslado depende de factores como los metros del piso, la facilidad de acceso a las dos viviendas, el volumen de objetos o su fragilidad. Además, el presupuesto está en función de la ciudad en la que residas (Valencia, Madrid y Barcelona son las más caras) y, por supuesto, se encarece si el cambio de casa supone también un traslado de ciudad.
Tarifas orientativas. Si quieres consultar precios, puedes revisar la web de OCEM (www.ocem.es ), pues incluye una tabla con tarifas que sirven de referencia a empresas de toda España. Eso sí, deberás saber cuántos metros cúbicos tiene tu vivienda, ya que ésta es la medida que emplean los profesionales del sector para fijar el presupuesto. En esta página encontrarás otro dato a tener en cuenta si además te cambias de provincia: el kilometraje. Un ejemplo, para 10 m3 de carga, habría que añadir 0,9 €/Km.
Formas de pago. El servicio debería abonarse al final, aunque ante el incremento de morosos, se está exigiendo el 100% por adelantado. Te digan lo que te digan, conviene dejar algo pendiente, y pagarlo cuando verifiques que ha llegado todo y en buen estado. Si te obligan a pagar todo por anticipado, puedes intentar una rebaja en el precio.

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