La herencia abstracta de Monet

El Thyssen presenta una exposición sobre la influencia de Monet en la pintura del siglo XX

El Impresionismo no sería lo mismo sin la obra de Claude Monet, caracterizada por su luminosidad e intensidad cromática. La permanente obsesión del artista por captar la instantaneidad le llevó a dotar a sus lienzos de una atmósfera casi abstracta, una técnica que retomaron hacia 1950 jóvenes pintores como Pollock o Rothko. Esta muestra recorre los grandes cuadros del francés, junto con algunos de los más representativos del arte abstracto. La exposición Monet y la abstracción estará en el Museo Thyssen de Madrid hasta el 30 de mayo. Más información en: www.museothyssen.org

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