Si se es infiel es porque no se ama a la pareja...

Y otros falsos mitos sobre la infidelidad que debes desterrar.

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Confiesa: ¿has sufrido o cometido, en alguna ocasión, una infidelidad? Es verdad que no todas las parejas afrontan –o conciben, incluso– la infidelidad de la misma manera, como también es cierto que algunas de estas traiciones son más perdonables que otras.

Para ceñirnos a la realidad es necesario señalar que todo depende de en qué términos esté planteado el pacto de exclusividad de cada pareja, aunque casi todos nosotros coincidimos en la manera de formular este acuerdo.

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Normalmente la infidelidad que es accidental, fruto de un encuentro fortuito que da lugar a una aventura esporádica, no tiene por qué ser ni la causa ni la consecuencia de una crisis de pareja. Cuando la intimidad emocional se ha preservado es fácil pensar que la transgresión es superficial y, siempre y cuando este tipo de "conquistas esporádicas" no vuelvan a producirse, también se hace mas fácil perdonar y pasar página.

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Sin embargo, en la inmensa mayoría de los casos, descubrir que nuestra pareja nos ha engañado es un golpe que cuesta asimilar y que provoca tal desconfianza que atenta contra los pilares de nuestra relación. Ahí, la crisis, es inevitable.

Se han oído a lo largo de los años tantas excusas para justificar una infidelidad como infieles hay en el mundo. Desterremos juntas algunos mitos sobre la infidelidad que se pregonan con demasiada ligereza:

•Es una conducta normal, previsible y universal. Mentira, es la pareja quien dicta sus propias normas y establece libremente los actos sobre los que se asienta.

•Las aventuras le vienen bien al hombre porque amenizan su matrimonio. Aunque no lo creas estas barbaridades se siguen escuchando hoy en día. Los problemas sexuales suelen camuflarse tras la culpa, la vergüenza o los tabúes, pero pueden ser superados con la ayuda terapéutica adecuada. No está objetivamente justificado que tengan que satisfacerse este tipo de necesidades buscando sexo fuera de la pareja.

•Si se es infiel es porque no se ama a la pareja. Esto tampoco es cierto. Por desgracia, la infidelidad puede ser la vía de escape ante los conflictos no resueltos, sin que ello implique que haya desaparecido el vínculo de afecto unía a ambos.

•La amante es necesariamente más sexy que la pareja. Tonterías. Normalmente se trata de alguien que, por casualidad, estaba en el lugar adecuado en el momento idóneo.

•La culpa es de la pareja. ¡Por encima de mi cadáver! Por muchas dificultades que existan en la pareja cada uno toma sus propias decisiones y es responsable de las mismas.

•Si se descubre, hay que evitar la crisis. Lo que hay que hacer es afrontarla, y descubrir en ese proceso si puede o no reconstruirse la confianza y la unión entre los dos.

•El hombre está biológicamente configurado para ser infiel. A ver, si nos retrotraemos a los tiempos de las cavernas cierto es que la poligamia era prácticamente necesaria pues aumentaba notablemente las posibilidades de reproducción de los hombres sanos. ¿Y qué? La pareja es una construcción social que está muy por encima de un simple impulso sexual o de una supuesta necesidad de procreación para asegurar la supervivencia de la especie (algo que, por cierto, a día de hoy ya queda asegurado por otros medios en la sociedad en la que vivimos).

Desterremos, por lo tanto, todas esas falsas ideas que pululan por ahí y que solo consiguen manipular y culpabilizar a quien no deben. Que cada uno asuma su parte de responsabilidad en cada asunto. Eso sí, por nada del mundo evites expresar tus emociones al respecto. Y, si ello os lleva a la crisis, no la evites. ¡No necesariamente una crisis debe conducir a la separación o al divorcio! Lo que no os separe, bien resuelto, os hará más fuertes.

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