¿Amores platónicos? No, gracias

​Cómo librarte de tus amores platónicos (antes de que te impidan tener una relación verdadera).

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Los amores platónicos son típicos de mujeres románticas, pero también de personas introvertidas, temerosas, inseguras, imaginativas o con dificultades para aceptar la posibilidad de ser rechazadas.

El romanticismo del que ama platónicamente es tan sublime y literario como indefendible en la práctica, por el nivel de sufrimiento que acaba produciendo y por lo mucho que nos desliga del mundo real.

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Si has caído presa de este tipo de enganche pasional, ten en cuenta que este tipo de amores embellecidos nublan tanto tus sentidos que acaban por impedirte disfrutar de una verdadera relación de pareja. El amor tangible puede pasar ante tus ojos sin que te percates siquiera de su existencia. Prepárate para abandonar el universo de la ideas. Prepárate para salir de ese callejón sin salida en el que te encuentras. Bienvenida a la realidad.

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Si le amas platónicamente es muy probable que nunca hayas llegado a conocerle. Toda fase inicial de una relación pasa por la idealización del otro, pero en el amor platónico esa fase representa el final del recorrido. Y, hasta que no te decidas a derribar ese arquetipo, pueden seguir proyectando sobre él tus afectos y tus ilusiones durante años. No te niegues a seguir avanzando, no te agarres a tu imaginario y no sigas negando los miles de auténticas posibilidades que existen a tu alrededor.

No tengas miedo, el dolor del rechazo siempre es más fácil de superar que el de la eterna distancia incierta. Esto es lo que te propongo que hagas, para empezar a pasar página:

•Exponte con todas las consecuencias – Mientras no lo hayas intentado te será fácil agarrarte a la duda eternamente, y mantener con ello tu enganche. ¿Y si le hubiera dicho lo que sentía por él? No te quedes con la incertidumbre y explota todas tus posibilidades. Puede que el resultado sea un enorme jarro de agua fría, pero algunas personas necesitan de la obviedad de este tipo de pruebas para seguir dando paso con seguridad.

•Aúna todos los rasgos de él que has ido aislando (e idealizando) – Si él es "sencillamente perfecto" entonces es imposible que le estés juzgando con el mismo criterio que aplicas para el resto del mundo. El ideal sostenido en el tiempo proviene de la no integración de todas las características que le definen. Toma distancia y observa el puzle con todas y cada una de sus piezas.

•Sé coherente con los hechos – Al fin y al cabo, el movimiento se demuestra andando. Analiza la realidad en base a las pruebas de las que dispones, es decir, los gestos, las actitudes y los actos –o la ausencia de ellos– que sean nítidamente observables. De acuerdo a este análisis, ¿seguir colgada de una ilusión es para ti un plan de vida razonable?

•Actívate - Por mucho que nos movamos en el mundo de la imaginación, tus vivencias no escapan por completo a tu control. Está en tu mano obligarte a salir, a conocer gente nueva, a decirle que sí a esa otra cita que no te seduce tanto pero que puede ser divertida, a emprender nuevos retos y a adentrarte en nuevas relaciones que te ayuden a conectar con la realidad por encima de la fantasía.

•No permitas que la obsesión se apodere de ti – Esa inmensa intensidad con la que experimentas tus emociones está directamente relacionada con la forma en la que interpretas la realidad y todo lo que acontece en tu vida.

•Cambia tu forma de pensar para cambiar tu forma de sentir. Dale al vuelta a pensamientos distorsionados, generalizados y polarizados. Él no es ni "el mejor hombre del mundo" ni "el único con el que puedes estar". Cuestiona esas ideas tan rígidas, derríbalas y observa cómo se transforman tus emociones.

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