​Podemos ser amigos…

​Entre los tópicos de los tópicos al archifamoso "Podemos ser amigos" solo lo supera el siempre recurrente "No es por ti, es por míi". Las frases a las que recurrimos para suavizar el impacto de una ruptura tienen muchas mas implicaciones de las que a primera vista puede parecer; porque son un salvoconducto para el que deja, pero un clavo ardiendo para el que es dejado.

¿De verdad crees que podéis ser amigos? Lo que yo creo es que tu intención es buena y tu deseo sincero, creo que realmente has hecho un análisis concienzudo de la situación y has llegado a la conclusión de que como amigos funcionaríais a la perfección porque desaparecerían de un plumazo vuestras desavenencias, todas ellas más propias del vinculo sentimental que del amistoso.

En teoría, pero solo en teoría, estás en lo cierto, "Podríais ser amigos".

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Pero no lo sois. Y en los últimos meses, o años, tampoco lo habéis sido. Habéis sido pareja, única tú para él y único él para ti, y en el momento de romper esa unión tan especial uno de los dos queda más desprotegido que el otro.

Para ese, para él si eres tú quien ha formulado tal propuesta, es muy doloroso pasar, de la noche a la mañana, a tenerte a su lado pero de un modo diferente. Si acepta es con la esperanza de que eso suponga una reconciliación.

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El tipo de vínculo de intimidad que se comparte en pareja tiene un carácter de exclusividad, mientras que el de la amistad, por naturaleza, no lo es. Y la naturaleza de los vínculos que nos unen a tras personas no cambia por arte de magia en un chasquido de dedos. Sabemos, porque lo hemos vivido en nuestras carnes, que lleva tiempo construir relaciones de profunda confianza, y por eso también hemos de tomarnos un tiempo para deshacerlas y reponernos ante tal pérdida.

Podréis ser amigos, sí, pero no ahora. No sin haber pasado por ese proceso de separación y haber transitado por todas las emociones que despierta, no sin haber elaborado la pérdida de la pareja, no sin haber pasado por la sana aceptación de una nueva situación vital. Quizá en uno o dos años, no menos, podáis reencontraros de nuevo y reconocernos desde una perspectiva diferente.

Ahora es demasiado complicado o, sencillamente, demasiado doloroso y contradictorio.

Como siempre en el mundo de las relaciones sentimentales nada puede aseverarse con total rotundidad, porque existen tantas experiencias distintas como posibles excepciones a una "regla". Ahora bien, en el –algunas veces caótico– mundo de las emociones, sí que sabemos que nos hace falta tiempo y esfuerzo para transitar entre un sentimiento y otro.