Cómo perder el miedo a la primera cita tras el divorcio, por Megan Maxwell

¿Os ha presentado un amigo común? ¿Es un compañero de trabajo? ¿Lo has conocido en una app? Da igual. Lo único que importa es que ¡¡has quedado con él!! ¿Y ahora qué? La gran reina de la novela romántica nos da las claves para triunfar.​

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Puede que la última vez que tuviste una primera cita aún se podía pagar en pesetas... Quizá hayas perdido práctica, es cierto, pero hay cosas que no se olvidan. Quedar con alguien después de una separación implica muchas cosas: falta de experiencia, quizás de autoestima... pero piensa que en el fondo es solo una oportunidad de pasarlo bien y conocer a otra persona. ¿Quién mejor que Megan Maxwell, una de las autoras románticas que más venden en España, para ayudarnos a tener éxito? "Lo más importante es que te apetezca. Que te apetezca arreglarte, verte guapa. Que no sea un drama porque estás pensando en tu ex...". Tienes que darte licencia para volver a disfrutar, para volver a gustar. "Y darte una oportunidad a ti y a la otra persona. No hay que ir buscando el fallo, ni conformarse con alguien que no te gusta solo porque te alegra los oídos". Y, sobre todo, no te boicotees a ti misma: "Tienes que llenarte de positividad. Como siempre digo, la positividad llama a la positividad".

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1.- Prepárate para ti misma.

No hay cita o evento sobre la faz de la tierra que no comience con el consabido '¿qué me pongo?' frente al armario y la posterior crisis estilística: "El mejor consejo es vestirte y prepararte para ti misma". El tópico es cierto: "A la primera persona que tienes que gustar eres tú. Esa seguridad en ti misma, ese sentirte resplandenciente... Eso se capta. También es fundamental tener en cuenta con qué tipo de persona has quedado. No te vas a presentar hecha un pincel con un vestido de tiros largos a una cita con alguien que es más de sport. Además, no hace falta ir muy 'emperifollada', que para eso ya está Nochevieja. El truco es ser tú misma, enseñar lo que tú eres y como eres. Y no disfrazarse".

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2.- Elige tú el sitio

"Te ayudará a sentirte cómoda y a controlar la situación. Recomendaría ir a un sitio que conozcas, que sepas hasta dónde están las salidas de emergencia, por si acaso [risas]. Y si conoces a los dueños, mejor. Y donde haya gente, por supuesto. No estés a solas con esa persona la primera vez. Debe ser un lugar donde se pueda hablar, agradable, con buena comida, bonitas vistas y si hay música de fondo, mejor. Si hay química, ese sitio será especial para vosotros y quedará para siempre en vuestro recuerdo".

3.- Sonríe

"La sonrisa y la educación son fundamentales. Indispensables. Una cita es como una cadena de favores. Si a ti no te sonríen, no te apetece hacerlo. Si una cosa va bien, la siguiente va bien; pero si algo se tuerce, todo puede acabar mal. Piensa en qué te gustaría a ti: ¿un tío educado que te hace sonreír? Lo mismo espera él". Así que ya sabes, sonríe... lo suficiente para que quiera devolverte la sonrisa (y no parezca un tic nervioso).

4.- Deja que la conversación fluya

¿Y de qué se habla en una primera cita? ¿Y si se instala un silencio incómodo del que ninguno logra salir? "Ante todo, tranquilidad. Al principio el tema recurrente puede ser el tiempo, tipo '¡qué buena tarde hace!' [risas]. Luego, si en el restaurante hay música, puede ser un excelente tema de conversación: qué grupos le gustan, su último concierto... y seguir con otros hobbies". Eso le animará a preguntarte a ti sobre tus gustos. Además, hay preguntas comodín útiles si la charla decae: ¿cuál es el viaje que más te ha marcado?, ¿qué harías con un millón de euros? "Y cuando los nervios del principio hayan pasado –y ya te permites comer con normalidad, porque al comienzo lo hacías como un pajarito, por la vergüenza–, puedes empezar a hablar un poco de tu vida. Pero antes de esas confidencias hay que adornarlo todo antes".

5.- Mantén un poco de misterio...

"En estas primeras citas, cuando has estado mucho tiempo 'fuera del mercado', es normal que haya nervios. Cuando conoces a alguien intentas agradar y dar tu mejor cara, pero siempre hay que guardarse un poquito de ti. No puedes darte al cien por cien a alguien que no conoces de nada. En una primera cita tienes, sobre todo, que pasártelo bien. Quédate una parte para ti, ya la conocerá quien merezca conocerla. Además, a todos nos gusta que haya un poco de misterio, hay que dejar algo a la imaginación".

6.- ¿Sexo sí o no?

"No es lo mismo una cita con 20 que con 40... Ahora tenemos las cosas muy claras: no estás tres meses para acostarte con alguien. Siempre procuro que mis chicas sean guerreras y tomen ellas las decisiones a la hora del sexo, pero todo depende de la relación que busques. Si eres una persona muy sexual y esa persona te pone a cien, ¿por qué no? Pero si quieres ir despacio, no tienes por qué tener sexo en la primera cita. Por eso, yo propondría quedar a comer. La noche tiene otras connotaciones. Una comida se puede alargar a un café... Y si te ha gustado, tienes toda la tarde para mandaros mensajitos, que pueden avivar mucho más la pasión..."

7.- Una despedida inolvidable

"Si has notado que hay feeling, que ha habido momentos en los que te ha apetecido besarle, y crees que es recíproco, ¿por qué no despedirte con un pico? Es como decir: 'Aquí estoy yo. Tengo claro lo que quiero. Y lo que quiero es besarte y quedar otro día'". ¿Y qué pueden hacer las menos... lanzadas? "Pueden despedirse con dos besos y una caricia en la mejilla. Y si eres extremadamente cortada, una sonrisa mirándole a los ojos puede decir más que un beso. Muchas miradas dicen lo que las palabras callan". ¿Y si no te ha gustado? "Ante todo, educación: 'No he notado feeling. Como amigos, lo que quieras, pero no creo que vayamos a tener algo más'".

5 tips a evitar si quieres una segunda cita

Ex... ¿qué ex? No se trata de ocultarlo, pero "es un tema por el que es mejor pasar de puntillas". No debemos mencionarlo "ni en la primera ni en la segunda cita".

El móvil, en silencio. "Si estás en una cita, estás en una cita", sentencia Megan. Si, de todas formas, la tentación de wasapear con tus amigas y comentar la jugada es más fuerte que tú, "ve al baño y llévate el bolso". Ojo: no te alargues demasiado o se notará.

¿Alcohol? Con moderación. "Ya sabemos todas cómo afecta a nuestro organismo". Es cierto que una copa ayuda a soltarse, pero dos puede ser el principio del fin.

Es una cita, no el muro de las lamentaciones. Tu jefe, el tráfico, los niños... No es el momento de desahogarte con quejas infinitas.

No eres Ana Pastor. No se trata de hacerle una entrevista de trabajo ni de convertirte en monologuista profesional: "Intenta que sea una conversación a dos bandas".

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